Redacción ECH
El cementerio Graceland publicó un aviso en el que prohibe la entrada de perros. La medida es temporal y obedece al interés de su administración de proteger a una camada de coyotitos que se desenvuelve en su nuevo hogar.
El aviso justifica la medida debido a que los coyotes tienen un comportamiento agresivo cuando se trata de proteger a sus crías. La advertencia también invita a las personas a mantenerse alejadas de estos animales.
Recientemente, Graceland, ubicado en 4001 N. Clark St., recibió a una camada de cachorros de coyote que se desplazan por el sitio jugueteando ente las lápidas. “No se permiten perros en el cementerio hasta nuevo aviso”, indica un anuncio en su entrada y en sus redes sociales.
Los animales son inofensivos y no se acercan a los humanos, sin embargo, el aviso dice “Los coyotes están protegiendo a los cachorros recién nacidos en las madrigueras cercanas. En este momento son muy territoriales y muestran un comportamiento agresivo hacia los perros que traen los visitantes”.
El histórico cementerio, uno de los más antiguos y grandes de Chicago, es refugio de coyotes urbanos desde hace mucho tiempo, pero en fechas recientes algunos de ellos tuvieron crías, varios cachorros que pasean juguetones a la vista de los humanos.
Para quienes visiten Graceland, el cementerio recomienda permanecer en los senderos peatonales y no intentar acercarse ni fotografiar a los coyotes. Si se encuentran con uno de ellos, no corran, retrocedan lentamente, dice.
Los coyotes han demostrado una gran adaptabilidad al entorno urbano de Chicago, aunque prefieren mantenerse alejados de los humanos. Se estima que en el condado de Cook hay cerca de 2,000 de ellos, según el Proyecto de Investigación del Coyote Urbano.
A pesar de su gran número, los coyotes tienden a rehuir a los humanos, con la notable excepción de las posturas defensivas durante la temporada de cría. Sin embargo, nunca se ha documentado un ataque de coyote a una peersona, según el Departamento de Cuidado y Control de Animales de Chicago.
Los coyotes están protegidos por la ley de vida silvestre de Illinois, y sólo pueden ser eliminados si representan un peligro inminente para la seguridad o la salud humana. Cualquier comportamiento amenazante debe reportarse al 311.
El cementerio indicó que la restricción era temporal y que anunciarían cuándo los perros podrán regresar. Graceland permanece abierto a los visitantes humanos mientras los cachorros de coyote crecen bajo la atenta supervisión de sus padres.






