Redacción El Chicago Hispano
El gobernador de Illinois, JB Pritzker, visitó al papa Leo XIV en el Vaticano y no llegó con las manos vacías: además de una invitación formal para que el pontífice viaje a Chicago, le llevó como obsequio una cerveza artesanal elaborada en su ciudad natal, una American mild ale bautizada con humor como “Da Pope”, producida por la cervecería Burning Bush Brewery, en el North Side de la ciudad. El papa recibió el regalo con buen ánimo y, según el relato, respondió con naturalidad: “La voy a poner en la nevera”.
Pritzker anunció la audiencia a través de sus redes sociales y afirmó que era un honor reunirse con el pontífice, al que describió como “hijo de Illinois”, y “defensor de los pobres y los menos favorecidos”.
“El mensaje de esperanza, compasión, unidad y paz del papa Leo XIV resuena entre los habitantes de Illinois de todas las religiones y tradiciones”, señaló el gobernador.
Pritzker, acompañado por la primera dama de Illinois, MK Pritzker, conversó con el papa durante unos 40 minutos. Uno de los temas centrales fue la reciente ofensiva migratoria del Gobierno de Donald Trump en el área de Chicago, conocida como “Operation Midway Blitz”, que el gobernador ha criticado casi a diario por su dureza y por el impacto sobre las comunidades inmigrantes.
El encuentro se produjo después de que el pontífice, con el respaldo de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos, condenara públicamente el trato “extremadamente irrespetuoso” y “perturbador” que se está dando a las personas sin estatus legal en el país.
El cardenal Blase Cupich, una de las voces más críticas contra las políticas migratorias de Trump y figura clave en la Iglesia de Chicago, ayudó a coordinar la audiencia privada con el gobernador.
El Vaticano no divulgó detalles oficiales de la conversación, pero la cadena católica EWTN News difundió imágenes del encuentro. En el video se ve al papa recibiendo cordialmente a la pareja: “Bienvenidos”, dijo el pontífice mientras estrechaba la mano de Pritzker. “Es un placer conocerlo. Gracias por recibirme”, respondió el gobernador. “De nada”, contestó Leo XIV.
Durante la audiencia, MK Pritzker entregó al papa una obra de arte realizada por una mujer inmigrante encarcelada en la prisión de Logan, en el sur del estado. La pieza retrata cómo cambió su vida tras ser enviada a prisión. Además, el matrimonio obsequió al pontífice dos libros: “Lincoln: The Life and Legacy that Defined a Nation”, de Ian Hunt y Christina Shutt, y un volumen escrito por la propia MK sobre la historia arquitectónica de la mansión del gobernador en Springfield.
El momento más llamativo llegó con el regalo de la cerveza: un paquete de cuatro latas de “Da Pope”, una cerveza suave de estilo estadounidense. Pritzker comentó que esperaba que el pontífice pudiera disfrutarla, a lo que Leo XIV reaccionó con humor, como lo haría cualquier aficionado a la cerveza.
“Y traemos buenos augurios desde Chicago”, le dijo Pritzker. La escena combinó diplomacia, gestos simbólicos a favor de los inmigrantes y un toque muy local de la cultura cervecera de la ciudad que vio nacer al papa.







