Redacción ECH
La vivienda típica comprada en Estados Unidos alcanzó una antigüedad récord de 36 años en 2024, cifra nueve años mayor que los 27 años promedio de una casa adquirida en 2012, según un nuevo reporte de Redfin, la agencia inmobiliaria tecnológica.
El análisis de datos, sobre todo tipo de viviendas compradas entre 2012 y 2024, destaca que “la falta de nuevas construcciones en los últimos 15 años ha acelerado el envejecimiento del parque inmobiliario estadounidense”.
Las viviendas que se compran son cada vez más antiguas en todos los tipos, dice el reporte. En especial, los condominios son los que más envejecen, de tal forma que en 2024 tenían un promedio de 38 años, frente a 26 años de 2012.
Según el análisis de Redfin, los estadounidenses compran cada vez más viviendas antiguas por dos razones principales: la escasez de nueva oferta, ya que en las últimas dos décadas se han construido menos casas, en comparación con décadas anteriores.
La segunda razón es la asequibilidad, “las viviendas antiguas suelen ser más económicas que las nuevas, y una vivienda típica de más de 30 años se vende un 15 % por debajo del precio medio de todas las viviendas”.
Sheharyar Bokhari, economista de Redfin, aseguró en el informe que “el parque inmobiliario estadounidense envejece cada año, no porque los compradores prefieran las casas antiguas, sino porque no se han construido suficientes nuevas, y se ven obligados a elegir entre propiedades con desafíos financieros”.
Las viviendas antiguas tienen sistemas obsoletos, ineficiencias energéticas y un flujo constante de costos de mantenimiento que pueden acumularse rápidamente después de la mudanza, agrega.
Desde 2008, cuando la crisis financiera mundial trastocó la industria de la construcción, Estados Unidos empezó a construir menos vivienda. En la década de 2010 se construyeron en el país solo el 9%, el porcentaje más bajo desde la década de 1940, cuando la Segunda Guerra Mundial detuvo la construcción.
Para la década de 2020 la construcción residencial registra un ligero impulso, en parte por el auge impulsado por la pandemia en muchos estados. Aun así, al ritmo actual, se proyecta que el número de viviendas construidas en estos diez años sea el segundo más bajo de cualquier década desde la de 1940.
En 2024, el precio típico pagado por una vivienda nueva, con menos de 5 años, fue de $425,000, un 31.6% más que los $323,000 pagados por una vivienda antigua, con más de 30 años. En 2012, los compradores pagaron un 77.9% más por una vivienda nueva $243,730 frente a $137,000 por una antigua.
Las viviendas antiguas son más asequibles que las nuevas debido a factores como la depreciación, las características anticuadas y la posible necesidad de reparaciones. A diferencia de las casas nuevas, que incluyen diseños modernos, sistemas actualizados y materiales energéticamente eficientes.
“Las casas antiguas pueden costar menos al principio, pero el costo de reparar o reemplazar elementos costosos puede ser una carga enorme para los compradores”, dijo Jerry Quade, agente de Redfin Premier en Cleveland.
Sin embargo, los compradores ya no obtienen un descuento tan grande al comprar una vivienda antigua, debido a que la brecha entre el precio de las casas nuevas y las antiguas se está reduciendo por la construcción de viviendas mas pequeñas y de menor costo, en zonas más económicas.
Además, el aumento de precios en las áreas metropolitanas más antiguas y la fuerte demanda en zonas con viviendas más viejas están contribuyendo al alza de los precios de las viviendas antiguas, añade el reporte de Redfin.
Precisa que en 2024, las principales áreas metropolitanas del país con las viviendas más antiguas compradas fueron Buffalo, Nueva York, con casas de 69 años, seguida por Pittsburgh, PA, con 68 años; Syracuse, NY, Springfield, MA, y Cleveland, OH, todas con una edad promedio de 65 años.
Mientras que las áreas metropolitanas con las viviendas más nuevas compradas en 2024 las encabeza Provo, Utah, con 6 años, seguida por Austin, TX, Boise City, ID, y San Antonio,TX, con un promedio de ocho años.




