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Precio de la carne de res está muy lejos de bajar

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Redacción ECH

Aunque los precios de la carne vacuna en Estados Unidos ya habrían alcanzado su punto máximo y se espera una moderación gradual, los consumidores no deberían anticipar un alivio inmediato en el mostrador.

Según explicó Michael Swanson, economista jefe agrícola del Wells Fargo Agri-Food Institute, el mercado todavía no enfrenta presiones suficientes como para provocar una caída significativa de los precios, de acuerdo con declaraciones recogidas por FOX Business.

Uno de los principales factores detrás de esta situación es la persistente escasez de ganado. El inventario de animales sigue siendo limitado: al primero de noviembre había 11,7 millones de cabezas de ganado en corrales de engorde, la cifra más baja para ese mes desde 2018.

Además, la cantidad de animales incorporados a los feedlots cayó alrededor de un 10 % interanual, marcando el nivel más bajo registrado para octubre, según datos del Departamento de Agricultura.

Swanson señaló que, aunque Estados Unidos podría contar con algo más de ganado disponible en 2026, la oferta doméstica continúa siendo insuficiente. Esto obliga a los compradores a recurrir a proveedores internacionales para cubrir la demanda.

Mientras las importaciones sigan siendo necesarias, el mensaje es claro: la oferta interna sigue ajustada y los precios se mantendrán elevados, explicó el economista a la fuente.

El impacto en los consumidores ha sido notable. De acuerdo con la Oficina de Estadísticas Laborales, los precios de la carne vacuna y de ternera aumentaron un 14,7 % interanual en septiembre, muy por encima del incremento general de los alimentos, que fue del 3,1 %.

La Federación Estadounidense de Oficinas Agrícolas atribuye este encarecimiento a una combinación de malas condiciones de pastura, inflación persistente y un stock ganadero en contracción.

Otro obstáculo para una baja rápida de precios es la estructura de la cadena de suministro. Productores ganaderos, empacadores de carne, mayoristas y minoristas buscan proteger sus márgenes.

Como ninguno de estos actores está dispuesto a absorber pérdidas, la reducción de costos para el consumidor final se vuelve más compleja. “Va a ser un proceso lento y doloroso para el consumidor”, advirtió Swanson en diálogo con FOX Business.

Sin embargo, el especialista remarcó que la competencia terminará forzando un ajuste. A medida que los distintos actores del sector luchen por mantener participación de mercado, esa presión podría traducirse, eventualmente, en precios más bajos. “No es una línea recta”, aclaró, subrayando que el proceso será irregular.

Algunos indicios de cambio ya comienzan a aparecer. Swanson mencionó como señal de inflexión el anuncio de Tyson Foods, que confirmó el cierre permanente de una importante planta de procesamiento de carne en Nebraska para enero de 2026 y la reducción de operaciones en otra instalación en Texas. Estos movimientos reflejan un reacomodamiento de la industria que podría anticipar una nueva etapa en el mercado.

Por ahora, el mensaje para los consumidores es de cautela: aunque el pico de precios podría haber quedado atrás, el camino hacia una carne más accesible será gradual y dependerá de múltiples factores estructurales del sector, según el análisis difundido por FOX Business.

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