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La alcaldesa Lori Lightfoot organizó la semana pasada la Cumbre de Soluciones hacia el Fin de la Pobreza, el primer paso en un nuevo enfoque para disminuir el número de pobres que hay en Chicago, los cuales abarcan el 22% de los habitantes, según datos del censo.

En la cumbre participaron funcionarios públicos, líderes vecinales, dueños de negocios, proveedores de servicios sociales, investigadores, activistas y artistas, los cuales acordaron abrir un período de participación pública que otorgue voz a quienes son directamente afectados por las dificultades económicas.

Lightfoot anunció el despliegue de acciones en los próximos meses que tienen como objetivo aumentar las oportunidades económicas para las personas más vulnerables de la ciudad. La política de la alcaldesa contra la pobreza en Chicago tendrá cuatro partes clave, según  explicó.

La primera de ellas es la reducción de  los gastos de los habitantes más vulnerables de la ciudad, incluyendo el alto costo de los servicios públicos para los residentes de bajos ingresos que afecta de manera desigual a las personas de color, en especial a los adultos mayores, e invertir más en viviendas asequibles.

También la expansión de empleos de calidad y aumento de los niveles de ingresos de los residentes, lo que incluye el incremento al salario mínimo ya aprobado a $ 15 para 2021. Además, reglas justas de la semana laboral, apoyo para trabajadores de atención domiciliaria, en su mayoría mujeres de color, y construcción de una economía verde con desarrollo profesional para ex convictos.

En tercer lugar, la ciudad trabajará para frenar las disparidades raciales de salud, estos esfuerzos atenderán  la mortalidad infantil, incluirán estrategias de prevención de la violencia, ampliarán el tratamiento de salud mental y abordarán los desproporcionados impactos de la contaminación en la salud ambiental de las comunidades de color.

Cuarto, la ciudad promoverá la creación de riqueza entre individuos, familias y comunidades enteras. Lograr este objetivo requerirá asegurar un mayor acceso al crédito al consumo para los residentes de bajos ingresos para que puedan pagar los automóviles, los hogares y la educación superior.

En la cumbre se estableció que las soluciones descritas en el marco de políticas de la ciudad son solo un comienzo, y se desarrollarán más acciones en la medida que se  interactúe con los residentes. Se destacó que cualquier solución significativa debe abordar abiertamente el legado del racismo que despojó de oportunidades económicas a generaciones de residentes de Chicago.

En tanto, a nivel estado, el gobernador J.B.Pritzker  presentó su propuesta de presupuesto anual por $ 42 mil millones de dólares, y prometió fondos adicionales para escuelas y seguridad pública, por $1.4 mil millones,  si los votantes aprueban en noviembre su plan de impuestos graduados.

El plan del gobernador consiste en una tasa gradual del  impuesto sobre la renta, que reemplazaría al impuesto fijo señalado en la ley del estado. La enmienda constitucional propuesta recaudaría cerca de $ 3.6 mil millones anuales, y sería, según dijo Pritzker, “clave para la estabilidad a largo plazo de las finanzas históricamente inestables del estado”.