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Piden suspender impuesto federal a la gasolina para aliviar a pequeñas empresas

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Redacción ECH

Ante el incremento sostenido en los precios del combustible, la National Federation of Independent Business (NFIB) instó al Congreso a suspender temporalmente el impuesto federal a la gasolina, en un intento por aliviar la presión económica que enfrentan miles de pequeñas empresas en Estados Unidos.

El llamado fue realizado por Louis Bertolotti, director principal de Relaciones con el Gobierno Federal de la organización, en un artículo de opinión publicado en el Washington Examiner, donde expone el impacto directo que el aumento de los costos energéticos está teniendo sobre el sector.

“La NFIB representa a casi 300,000 propietarios de pequeñas empresas en todo Estados Unidos. En los últimos años, hemos escuchado un número creciente de preocupaciones sobre el costo de la energía y cómo impacta a las pequeñas empresas”, señaló Bertolotti.

Según datos de la propia organización, más del 80% de los pequeños negocios considera la energía como un costo significativo en sus operaciones, mientras que el 42% afirma que estos gastos han aumentado de manera sustancial en los últimos tres años. Esta presión ha obligado a muchos empresarios a trasladar los costos a los consumidores.

“Los altos costos de la energía no se detienen en el propietario del negocio. La mayoría de los encuestados informó que se han visto obligados a aumentar los precios al consumidor para gestionar estos nuevos costos”, explicó.

La propuesta se centra en suspender el impuesto federal al combustible, que actualmente asciende a 18.3 centavos por galón de gasolina y 24.3 centavos por galón de diésel. De acuerdo con el Servicio de Investigación del Congreso, los impuestos estatales y federales representan alrededor del 11% del precio minorista promedio del combustible.

Para Bertolotti, eliminar temporalmente esta carga sería una de las formas más rápidas de generar alivio económico tanto para empresas como para consumidores. “La forma más rápida de proporcionar alivio a los propietarios de pequeñas empresas es eliminar esto de la ecuación y dar a los consumidores un alivio inmediato y perceptible”, afirmó.

Además, subrayó que contar con energía accesible y estable es clave para el crecimiento económico local. “Cuando la energía es asequible y confiable, los propietarios de negocios pueden operar con la certeza que necesitan para fortalecer sus economías locales, crear más empleos y contribuir a sus comunidades en todo el país”.

El representante de la NFIB también destacó que algunos gobiernos estatales ya han comenzado a reconocer esta problemática, adoptando medidas similares para reducir la carga impositiva sobre el combustible. “Gobernadores pro pequeñas empresas en múltiples estados están reconociendo esta realidad. Congreso, ahora es su turno de actuar”, puntualizó.

El impuesto federal a la gasolina en Estados Unidos se mantiene prácticamente sin cambios desde la década de 1990, pero su impacto relativo ha aumentado en contextos de volatilidad energética. En los últimos años, los precios del combustible han estado sujetos a presiones globales, incluyendo conflictos geopolíticos, cambios en la producción de petróleo y ajustes en la política energética.

Las pequeñas empresas, especialmente en sectores como transporte, construcción y servicios, son particularmente sensibles a los costos del combustible. La National Federation of Independent Business ha impulsado históricamente políticas de alivio fiscal para el sector, argumentando que las pequeñas empresas son responsables de una parte significativa del empleo en Estados Unidos.

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