Piden declarar estado de emergencia en Chicago 

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Caucus Latino insta a la alcaldesa a decretar la medida ante la llegada de más inmigrantes procedentes de Texas.

 

El Chicago Hispano

 

Más de 3,000 inmigrantes, principalmente de Venezuela, Nicaragua y Cuba, han llegado desde el 31 de agosto a Chicago en autobuses procedentes de Texas, una situación que ha llevado a los concejales latinos a solicitarle a la alcaldesa Lori Lightfoot a declarar el estado de emergencia.

 

El Caucus Latino del Concejo Municipal instó a Lightfoot a proceder como el alcalde de Nueva York, Eric Adams, y decretar la medida para atender la ola de solicitantes de asilo,, con lo que aumentaría la ayuda disponible para apoyarlos.

 

En un comunicado, el Caucus Latino aseguró que la declaración le daría a la ciudad “la capacidad de establecer y operar más centros que brindarán asistencia a los solicitantes de asilo que lleguen, incluidos alimentos, atención médica, servicios de trabajo social, evaluación de opciones de asentamiento, y apoyos alternativos de emergencia”.

 

El mes pasado, el gobernador JB Pritzker emitió un estado de emergencia del cual surgió el apoyo de 75 miembros de la Guardia Nacional para coordinar la logística en la llegada de los inmigrantes, que es casi a diario y sin previo aviso, así como acelerar la disposición de vivienda y servicios destinados a esas personas.

 

El gobernador de Texas, Greg Abbott, comenzó a enviar a Chicago autobuses con inmigrantes de América Central y del Sur desde fines de agosto, sin establecer con las autoridades una comunicación previa con la que indique cuántos, cuándo y en qué condiciones viajan.

 

Los inmigrantes están alojados en Chicago en instalaciones del Ejército de Salvación, así como en hoteles y moteles de los suburbios. Algunas organizaciones locales se han unido para asistirlos en sus necesidades básicas de alimentos, ropa, artículos de uso común, entre otras.

 

Sin embargo, la llegada continua de autobuses con inmigrantes está rebasando la capacidad de hospedaje. Con ayuda de organizaciones no lucrativas, la ciudad busca refugios para familias, mujeres solteras, hombres solos, así como servicios de reasentamiento.

 

Las autoridades informaron que el Leone Beach Field House, el edificio más antiguo de la ciudad, ubicado frente al lago en Rogers Park, se convirtió en un albergue de emergencia temporal para decenas de solicitantes de asilo.  

 

La conversión de instalaciones que no son refugio en viviendas de emergencia para migrantes se financia en parte con fondos federales, aclararon. En septiembre se convirtió en refugio el edificio High Ridge YMCA en West Ridge, con capacidad para albergar a 120 personas. 

 

Mientras que al suburbio de Des Plaines llegaron cerca de 80 inmigrantes, donde por el momento los alojaron en hoteles. También en el suburbio de Elk Grove Village han acomodado en un hotel a un determinado número de inmigrantes.

 

En tanto, en hoteles de Prospect Heights se hospedan unos 200 inmigrantes venezolanos que llegaron en autobús desde Texas.  De ellos, alrededor de 60 niños ya están inscritos en las escuelas,  una acción que de acuerdo con las autoridades del suburbio no representa una carga para los recursos de esa ciudad.

 

En un comunicado, la administración de Pritzker aclaró que los grupos de inmigrantes latinos que llegan enviados desde Texas no son indocumentados, se encuentran legalmente en los Estados Unidos y continuarán con el proceso de inmigración y búsqueda de asilo en Illinois.

 

Por su parte, el senador demócrata de Illinois Richard Durbin aseguró que la ola de inmigrantes a Chicago es producto de un problema que hay en la frontera sur de Estados Unidos.  Crítico a los gobiernos de Texas, Florida y Arizona por enviarlos en autobuses a otros lugares.

 

Dijo que no existen negociaciones para frenar el flujo con los tres principales países de los que huyen los migrantes: Venezuela, Cuba y Nicaragua, debido a que no hay una relación sólida con sus gobiernos, y destacó la necesidad de construir un sistema de inmigración “que tenga sentido”.

 

Durbin insistió en la necesidad de contar con un mecanismo ordenado en la frontera. “No podemos aceptar a todos los que quieran venir a los Estados Unidos en este momento, y hay que diseñar un proceso que traiga la fuerza laboral que necesitamos para el futuro de este país”, dijo.

 

Foto: @tk9710

 

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