Redacción ECH
Miles de personas marcharon pacíficamente por las calles del centro de Chicago como parte de la manifestación nacional de protesta llamada “No Kings” contra el presidente Donald Trump, que inició al mediodía del sábado 14 de junio.
El evento “No Kings” fue un día nacional de rechazo al autoritarismo, la política de multimillonarios y la militarización de la democracia del país, escribieron los organizadores en el sitio web de la marcha. “El 14 de junio, nos unimos para decir: ¡Ni tronos, ni coronas, ni reyes!”.
La fecha se eligió debido a que se celebraba el 250 aniversario del ejército estadounidense con un desfile masivo, evento con un costo estimado en $45 millones de dólares, que también coincidió con el cumpleaños 79 del presidente Trump y el Día de la Bandera.
Los manifestantes iniciaron la marcha en la Plaza Daley y realizaron un recorrido por varias calles del centro, lo que incluyó una parada frente a la Torre Trump. Según estimaciones del grupo organizador, Indivisible Chicago, participaron 75,000 personas. El reporte de la policía dijo que fueron 20,000.
En discursos previos a la marcha, los oradores criticaron “el autoritarismo de Trump”, “su política de sembrar miedo”, “el ataque a las comunidades marginadas” y “su actuación como si portara una corona”. “¡No más reyes! ¡No más reyes!”, corearon al iniciar el recorrido.
La marcha concluyó después de las 15:00 horas, pero varios manifestantes intentaron concentrar la protesta frente a la oficina del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), ubicada en 101 W. Ida B. Wells Drive, lo que evitó la policía. Poco después, la movilización terminó.
El centro de Chicago no fue la única zona del estado de Illinois donde hubo protestas el sábado. Algunos grupos tomaron las esquinas de sus barrios para expresar su enojo con Trump, y también se manifestaron en suburbios como Evanston, Oak Park, La Grange, entre otros.
Los manifestantes salieron en todo el país, a pesar de las amenazas de uso de la fuerza por parte del gobierno federal y algunos líderes locales republicanos, según previos reportes de prensa, en el “día de resistencia” contra lo que describen como una extralimitación autoritaria de Trump y sus aliados.
A nivel nacional, “hubo más de cinco millones de personas en más de 2,000 protestas”, aseguraron los organizadores del movimiento “No Kings”. “En estados republicanos y demócratas, pueblos rurales y grandes ciudades, los estadounidenses unidos lo dejaron claro: no aceptamos reyes”.
En un comunicado precisaron: “Esta administración desaparece personas mientras recorta su atención médica,8 destruye la educación y criminaliza a los inmigrantes en lugar de brindarles dignidad. Hoy les recordamos que seguimos aquí, organizándonos, luchando, sin miedo”.
Antes de la manifestación del sábado, miles de residentes de Chicago tomaron las calles, el martes 10, para protestar contra las redadas del ICE a nivel local y en todo el país, así como en solidaridad con los inmigrantes de Los Ángeles por los recientes acontecimientos.
La policía informó que 17 personas fueron arrestadas durante las protestas del martes en Chicago. Mientras que la semana anterior, el miércoles 4, al menos 10 personas fueron detenidas cuando acudieron a su registro en el programa de monitoreo de indocumentados.
En tanto, en la ciudad de Los Ángeles las protestas contra el ICE y la administración Trump se intensificaron, con un despliegue de la Guardia Nacional y la Infantería de Marina como respuesta, generando indignación entre los residentes y posiciones duras de las autoridades locales.
Resistan, dice el alcalde Johnson
Funcionarios de la ciudad aseguraron que se prepara un gran despliegue de agentes federales en Chicago para realizar redadas de inmigración. Ante esta amenaza, el alcalde Brandon Johnson llamó a los residentes de la ciudad a resistir el embate.
Durante una conferencia de prensa, realizada el miércoles 11 de junio, el alcalde Johnson aseguró: “cuento con la resistencia de todo Chicago en este momento, porque, sea cual sea el grupo vulnerable que esté siendo atacado hoy, otro grupo será el siguiente”, destacó.
“Sé que en este momento se intenta dividirnos, pero ninguno de nosotros es inmune a esta enfermedad”, insistió. “Es una guerra contra nuestra cultura, contra nuestra democracia, contra nuestra humanidad”.
Johnson criticó al presidente Trump por la persecución de inmigrantes, lo llamó “el tirano en la Casa Blanca” con un “comportamiento imprudente”, y agregó: “Hay que estar realmente enfermo y demente para hacerle esto a la gente”.
En la misma conferencia, Cristina Pacione-Zayas, jefa de gabinete de Johnson, aseguró que se les informó a los funcionarios municipales que los agentes federales recibieron un aviso el día anterior y tenían 48 horas para desplegarse en cinco ciudades lideradas por los demócratas, incluida Chicago.
Según la funcionaria, los equipos tácticos se centrarán en los lugares de trabajo para las redadas. Sugirió que Chicago podría experimentar una presencia policial y militar repentina, similar a la que se desplegó en Los Ángeles en días anteriores.
“Hemos visto cómo han llegado a Los Ángeles con mini tanques, armas y agentes químicos; los hemos visto con equipo antidisturbios completo y completamente ocultos”, advirtió. Al cierre de la edición aún no sucedía ese despliegue de agentes, pero podría ocurrir en cualquier momento.






