Los errados comentarios de la estrella de baloncesto Bradley Beal sobre el COVID-19

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Esta historia apareció por primera vez en FactCheck.org.

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Compendio SciCheck

La estrella de la NBA Bradley Beal hizo comentarios erróneos sobre la efectividad de las vacunas contra el COVID-19, difundidos luego en videoclips. Ninguna vacuna es 100% efectiva, pero los ensayos clínicos y las investigaciones muestran que las vacunas contra el COVID-19 son muy efectivas para prevenir enfermedades, particularmente enfermedades graves, incluso entre aquellos previamente infectados como Beal.

¿Qué tan eficaces son las vacunas?

Historia completa

La NBA, que comienza su temporada el 19 de octubre, no exige que sus jugadores se vacunen contra el COVID-19. Pero los jugadores no vacunados se someterán a pruebas periódicas, incluida una prueba en los días de práctica o cuando viajen, y al menos una prueba en los días que jueguen partidos.

Durante un día de prensa de la NBA, el 27 de septiembre, Bradley Beal, un escolta All-Star de los Washington Wizards, dijo que no ha recibido la vacuna contra el COVID-19 por “razones personales”.

Además de hacer preguntas sobre las vacunas en la conferencia de prensa, Beal hizo algunos comentarios erróneos sobre su efectividad. Los video clips de sus comentarios en Instagram y las publicaciones sobre el video en Facebook, han sumado más de 97.000 interacciones, según un análisis de CrowdTangle.

Examinaremos las preguntas de Beal y aclararemos la información falsa que pueda haber difundido.

Beal dijo que “le gustaría una explicación” de por qué las personas que han recibido vacunas “se siguen enfermando de COVID, si eso es algo de lo que se supone que debemos estar altamente protegidos”.

Como hemos escrito antes, ninguna vacuna es 100% eficaz a la hora de prevenir enfermedades. Pero todas las vacunas contra el COVID-19 aprobadas y autorizadas para su uso en los EE. UU. (Pfizer/BioNTechModerna y Johnson & Johnsonson efectivas para prevenir enfermedades sintomáticas.

Sin embargo, es de esperar que se produzcan casos de COVID-19 después de vacunarse, incluso quizás más ahora debido a que la variante delta del virus es más contagiosa.

En ensayos clínicos, las vacunas de Pfizer y Moderna tuvieron más de un 90% de efectividad en prevenir enfermedades sintomáticas, y la vacuna de Johnson & Johnson tuvo un 66% de efectividad en prevenir enfermedades de moderadas a graves. Varios estudios han mostrado cierta caída en la efectividad contra la variante delta: un estudio del Reino Unido, publicado en el New England Journal of Medicine en julio, encontró que la efectividad de la vacuna de Pfizer contra la variante delta era de un 88% en la prevención de enfermedades sintomáticas. Pero otro estudio del Reino Unido, que aún no ha sido revisado por pares, encontró que la efectividad de Pfizer para prevenir hospitalizaciones con la variante delta era de un 96%.

“Incluso si ha recibido una vacuna, todavía hay una posibilidad”, aunque “mucho menor”, de “que pueda contraer una infección sintomática” después de contraer el virus de una persona no vacunada, dijo a FactCheck.org el Dr. Paul Offit, director del Centro de Educación de Vacunas en el Hospital de Niños de Filadelfia. “Todavía existe la posibilidad de que pueda contraer una infección grave y existe la posibilidad de que pueda ser hospitalizado o morir a causa de esa infección”.

Beal continuó cuestionando la efectividad de las vacunas diciendo: “Oh, ‘redujo sus posibilidades de ir al hospital’”. Beal luego hizo una pausa y negó con la cabeza antes de continuar: “No impide que alguien contraiga el COVID, ¿verdad?”.

No está claro qué quiso decir Beal al negar con la cabeza después de decir si la vacuna reduce las posibilidades de ir a un hospital. Pero la vacunación si reduce la probabilidad de ser hospitalizado, las enfermedades graves o la muerte causadas por el COVID-19. (Consulte el cuadro a continuación, “Hospitalizaciones asociadas al COVID-19 entre no vacunados y vacunados por completo”).

Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés), desde que la variante delta se convirtió en la más común, los estadounidenses no vacunados o no completamente vacunados tienen 4,5 veces más probabilidades de infectarse, 10 veces más probabilidades de requerir hospitalización y 11 veces más probabilidades de morir debido al COVID-19 que los estadounidenses completamente vacunados. El estudio de los CDCdifundido el 10 de septiembre, revisó casi 600.000 casos de COVID-19 en 13 estados.

Hospitalizaciones asociadas al COVID-19 entre individuos no vacunados y completamente vacunados.

A continuación, Beal se dirigió a los reporteros en la sala y les preguntó si estaban vacunados. “Entonces, ¿aquí dentro están todos vacunados? Yo lo asumiría, ¿verdad? Entonces, todos ustedes todavía pueden contraer el COVID, ¿verdad? Bien, aún pueden contraer el COVID. De acuerdo, y aún pueden transmitirlo incluso con la vacuna, ¿verdad? Solo estoy haciendo una pregunta”.

Beal tiene razón en que las personas vacunadas aún pueden transmitir la enfermedad a otra persona, quizás particularmente desde la aparición de la variante delta. Los CDC han citado datos que indican que con la variante delta los individuos vacunados infectados tienen cargas virales similares a los que no están vacunados. Sin embargo, varios expertos nos dijeron que, por diversos motivos, eso no significa que las personas vacunadas tengan la misma probabilidad de propagar el virus. Entre otros, es probable que las personas vacunadas no estén infectadas tanto tiempo como las personas no vacunadas, ya que sus sistemas inmunológicos responden más rápidamente al virus.

Los CDC han dicho que “los estudios sugieren que las personas vacunadas que se infectan con la variante delta tienen el potencial de ser menos contagiosas que las personas no vacunadas infectadas”, y que se necesitan más datos.

Sin embargo, a más personas no vacunadas en una población, mayor transmisión del virus, como explica el Hospital de Niños de Filadelfia. Ante todo, las personas vacunadas tienen muchas menos probabilidades de infectarse con el virus.

Beneficios de la vacuna para los previamente infectados

Beal, miembro del equipo All-Star de la NBA 2021, perdió la oportunidad de jugar en los Juegos Olímpicos de verano de Tokio en 2021 debido a los protocolos de salud y seguridad del equipo de EE. UU. después de dar positivo en la prueba del COVID-19 en julio. También reconoció en el evento con la prensa que había contraído el COVID-19 a principios de año.

“Sí, tuve COVID-19, pero eso no significa que no pueda volver a tenerlo. No es diferente de alguien vacunado. Sí, desarrollé los anticuerpos, por eso mis posibilidades también serían menos probables ahora, ¿verdad? Pero aún existe la posibilidad de que lo contraiga. Al igual que hay jugadores, entrenadores y otro personal que están vacunados y en este momento están ausentes del entrenamiento debido al COVID-19”, dijo Beal.

Beal tiene razón al decir que debería tener alguna inmunidad natural, pero como hemos escrito antes, las personas previamente infectadas pueden beneficiarse de la vacuna contra el COVID-19. En agosto, los CDC publicaron un estudio que halló que los residentes de Kentucky no vacunados que se infectaron con el SARS-CoV-2 en 2020 tuvieron 2,3 veces más probabilidades de volver a infectarse en mayo y en junio de 2021 en comparación con los que estaban completamente vacunados.

E. John Wherry, director del Instituto de Inmunología de la Universidad de Pensilvania, dijo a FactCheck.org en una entrevista telefónica que las vacunas mejoraron la respuesta inmune en las personas que habían sido previamente infectadas al elevar los niveles de anticuerpos neutralizantes.

“De hecho algunas personas tienen respuestas de anticuerpos bastante bajas que no son suficientes para neutralizar el virus, especialmente las variantes del virus. Cuando los vacunas de manera uniforme obtienes altos títulos de anticuerpos [mediciones] y altos títulos de neutralización, por lo que hay una mejora en al menos una de las métricas clave de inmunidad después de la vacunación”, explicó Wherry, uno de los autores principales de un estudio que analizó las respuestas inmunes a las vacunas de ARNm en individuos con y sin infecciones previas.

Beal dijo que entiende los dos lados del “argumento de la vacunación” y agregó que sus padres, hermanos mayores y “personas muy cercanas” a él están vacunadas. También dijo que tiene “personas muy cercanas y relacionadas” con él que no están vacunadas.

La esposa de Beal, Kamiah Adams-Beal, tuiteó en enero: “Todos, sigan adelante y jueguen con esa vacuna si quieren”. En una publicación aparte en Instagram, Adams-Beal pareció insinuar que la muerte de la leyenda del béisbol Hank Aaron a principios de este año fue causada por la vacuna. Como informamos, la oficina del médico forense en el condado de Fulton, Georgia, atribuyó la muerte de Aaron a causas naturales.

Riesgo improbable de efectos adversos

Beal también expresó su preocupación por los efectos secundarios de las vacunas. “Algunas personas reaccionan mal a la vacuna. A nadie le gusta hablar de eso. ¿Qué pasa si uno de nuestros jugadores se pone la vacuna y no puede jugar o tiene complicaciones después? Porque existen casos así. Pero siento que no hablamos de ellos con tanta insistencia porque ¿quizás son mínimos? Pero existen”.

Los CDC informaron que muchas personas que reciben las vacunas experimentan efectos secundarios leves, como dolor en el lugar de la inyección, dolor de cabeza, escalofríos o fiebre. Los CDC también explicaron que una “cantidad reducida de personas ha tenido una reacción alérgica grave (denominada “anafilaxia”) después de vacunarse, pero esto es muy poco frecuente… Si sucede, los proveedores de los centros de vacunación tienen medicamentos disponibles para tratar de manera inmediata y efectiva la reacción”. Ha habido de 2 a 5 casos de anafilaxia por cada millón de dosis de vacuna administradas, según los CDC.

Los CDC también continúan investigando la relación entre las vacunas de ARNm de Pfizer/BioNTech y Moderna, y los casos poco comunes de miocarditis (una inflamación del músculo cardíaco) y pericarditis (una inflamación de la capa exterior que recubre el corazón), particularmente en hombres menores de 30 años. Los CDC y la Administración de Alimentos y Medicamentos de los EE. UU. confirmaron 892 informes de miocarditis o pericarditis comunicados al Sistema de Notificación de Reacciones Adversas a las Vacunas hasta el 22 de septiembre. La mayoría de los pacientes “respondieron bien al tratamiento con medicamentos y al reposo y se mejoraron rápidamente”, señalan los CDC. En los EE. UU se han administrado más de 370 millones de dosis de las vacunas de Moderna y Pfizer/BioNTech.

El día después de la conferencia de prensa de la NBA, Beal dijo que “todavía estoy considerando vacunarme”.

Aunque la NBA no exige a los jugadores vacunarse, los equipos individuales tienen la autoridad de requerir que los jugadores y el personal se vacunen durante la temporada. Los jugadores en la ciudad de Nueva York y en San Francisco deben vacunarse para poder jugar en casa, a diferencia de Beal y los Wizards.

Michele Roberts, directora ejecutiva saliente de la Asociación Nacional de Jugadores de Baloncesto, le dijo en julio a Vincent Goodwill de Yahoo Sports que el 10% de los jugadores de la liga seguían sin vacunarse. La WNBA anunció en junio que el 99% de sus jugadoras estaban completamente vacunadas.

Traducido por Elena de la Cruz.

Nota del editor: El Proyecto de Vacunación/COVID-19 de SciCheck es posible gracias a una beca de la Robert Wood Johnson Foundation. La fundación no tiene control alguno sobre las decisiones editoriales de FactCheck.org, y los puntos de vista expresados en nuestros artículos no reflejan necesariamente el punto de vista de la fundación. El objetivo del proyecto es aumentar el acceso a información precisa sobre el COVID-19 y las vacunas, y reducir el impacto de información errónea.

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