Redacción ECH
El secretario de Salud de Estados Unidos, Robert F. Kennedy Jr., destituyó al presidente y a la vicepresidenta del grupo asesor que define qué servicios de medicina preventiva deben estar cubiertos sin costo para los pacientes. La información se conoció a través de cartas oficiales enviadas este mes y revisadas por Reuters.
El organismo afectado es el Grupo de Trabajo de Servicios Preventivos de EE. UU., un panel compuesto normalmente por 16 especialistas independientes que emiten recomendaciones sobre exámenes y controles médicos relacionados con enfermedades como el cáncer y los problemas cardiovasculares. Sin embargo, el comité no se reúne desde hace más de un año, después de que Kennedy suspendiera sus encuentros programados.
Entre los removidos están el doctor John Wong, quien presidía el panel, y la doctora Esa Davis, que ocupaba la vicepresidencia. Ambos recibieron cartas fechadas el 11 de mayo notificándoles su salida. Sus mandatos todavía no habían terminado: Wong debía permanecer hasta 2027 y Davis hasta 2028.
Según el Departamento de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos, las destituciones responden a motivos “administrativos”. Además, la agencia informó que las postulaciones para integrar el panel seguirán abiertas hasta el 23 de mayo.
Wong declaró por correo electrónico que tanto él como Davis volvieron a presentar sus candidaturas, aunque con dudas sobre la transparencia y legitimidad del proceso. Davis, por su parte, no respondió públicamente.
El departamento dirigido por Kennedy ya había anunciado en abril que buscaba nuevos especialistas en áreas como cardiología, oncología, pediatría, ginecología y economía de la salud para renovar el grupo asesor. Aun así, no aclaró si también serán reemplazados los ocho integrantes restantes del panel.
Diversos expertos médicos consideran que la paralización del comité ha retrasado actualizaciones importantes en las recomendaciones sobre detección temprana de cáncer, enfermedades cardíacas y otros problemas de salud.
En sus comunicaciones, Kennedy afirmó que busca establecer procedimientos más estandarizados y reforzar la credibilidad del organismo a largo plazo. Aunque históricamente el panel ha funcionado de manera independiente, sus miembros son elegidos directamente por el secretario de Salud y no requieren aprobación del Senado.
La autoridad de Kennedy sobre el grupo fue respaldada por una decisión de la Supreme Court of the United States emitida el año pasado, que confirmó que el secretario de Salud puede revisar las recomendaciones del comité.
La medida también ha generado preocupación en organizaciones médicas. En julio pasado, más de cien entidades de salud —entre ellas la American Medical Association y la American Academy of Pediatrics— enviaron una carta al Congreso pidiendo proteger la independencia y la integridad del panel.
Por otro lado, sectores conservadores han criticado durante años al comité, acusándolo de tener una orientación demasiado progresista.







