CHICAGO – El lunes 11 de agosto, el presidente Donald Trump ofreció una conferencia de prensa en la que difundió información errónea sobre la criminalidad en las grandes ciudades y amenazó con desplegar tropas de la Guardia Nacional en Chicago, como ya hizo en Los Ángeles y ahora en Washington D.C. En respuesta, el alcalde Brandon Johnson emitió la siguiente declaración:
“Desde mi primer día en el cargo, la seguridad pública ha sido mi máxima prioridad. En solo dos años hemos logrado avances históricos, reduciendo los homicidios en más de un 30 % y disminuyendo los tiroteos en casi un 40 % solo en el último año. La semana pasada, nos enteramos de que el presidente Trump recortó otros 158 millones de dólares destinados a programas de prevención de la violencia en ciudades como Chicago. Estos recortes se suman al desmantelamiento por parte de la administración Trump de la Oficina de Prevención de la Violencia con Armas de Fuego y a la eliminación de más de 800 millones de dólares en subvenciones para programas contra la violencia en todo el país.
“Si el presidente Trump quiere ayudar a que Chicago sea más segura, puede comenzar liberando los fondos para los programas contra la violencia que han sido fundamentales en nuestro trabajo para reducir el crimen y la violencia. El envío de la Guardia Nacional solo serviría para desestabilizar nuestra ciudad y socavar nuestros esfuerzos de seguridad pública”.






