Redacción El Chicago Hispano
Estados Unidos registró en octubre de 2025 su peor mes de despidos en más de dos décadas, con más de 153.000 empleos eliminados, según datos citados por The New York Post. En total, más de un millón de puestos de trabajo se han perdido en lo que va del año, una cifra que refleja el profundo impacto que la inteligencia artificial (IA) y la automatización están teniendo sobre el mercado laboral.
El informe destaca que la mayoría de los recortes provienen de sectores donde la implementación de nuevas tecnologías ha avanzado más rápido: tecnología, logística y comercio minorista.
Empresas que hace apenas unos años lideraban la contratación masiva ahora ajustan sus plantillas, sustituyendo tareas humanas por sistemas automatizados y algoritmos de IA generativa.
Automatización: motor de los despidos masivos
El auge de la IA generativa —capaz de analizar datos, redactar textos, programar código o atender clientes— está transformando la estructura interna de las empresas.
Plataformas automatizadas permiten realizar con un solo sistema lo que antes requería equipos completos de analistas, desarrolladores o personal de soporte.
Según el análisis de The New York Post, los despidos no solo se concentran en compañías tecnológicas tradicionales, sino que también afectan a grandes cadenas de distribución, operadores logísticos y plataformas de comercio electrónico que están integrando herramientas de automatización para reducir costos y aumentar eficiencia.
“Las empresas están reestructurando sus operaciones en torno a la IA”, señala el informe. “En muchos casos, los puestos eliminados corresponden a tareas repetitivas o fácilmente automatizables, mientras que la demanda de perfiles especializados en programación, análisis de datos o gestión de sistemas inteligentes sigue creciendo”.
Impacto estructural en el mercado laboral
Aunque la automatización no es nueva, el ritmo actual de sustitución tecnológica ha sorprendido incluso a los expertos. La adopción de sistemas de IA generativa se aceleró tras 2023, cuando el uso de estas herramientas se extendió desde el ámbito corporativo hacia la gestión de tareas administrativas, atención al cliente y análisis financiero.
El resultado es un mercado laboral en transición, en el que los empleos menos cualificados o rutinarios son los más vulnerables, mientras que los puestos que requieren pensamiento crítico, creatividad o habilidades técnicas avanzadas cobran mayor relevancia.
Este fenómeno plantea un doble desafío. Por un lado, la inteligencia artificial promete impulsar la productividad y reducir costos operativos; por otro, amenaza con profundizar la brecha entre quienes dominan las nuevas herramientas tecnológicas y quienes quedan rezagados.
Reto de gobiernos y empresas
Expertos en políticas laborales advierten que los gobiernos deben anticiparse a estos cambios mediante programas de reentrenamiento profesional y educación tecnológica. El objetivo, señalan, no debe ser frenar la automatización, sino preparar a los trabajadores para convivir con ella.
Algunas empresas, conscientes del impacto social de los recortes, han comenzado a invertir en formación interna para reubicar parte de su personal en áreas donde la IA necesita supervisión humana, como la ética algorítmica, la gestión de datos o la atención personalizada.
Sin embargo, el estudio citado por The New York Post advierte que, de no implementarse políticas efectivas, la automatización podría generar una “ola sostenida de desempleo estructural” que afecte especialmente a los trabajadores de mediana edad con menos acceso a capacitación tecnológica.







