¿Infidelidad financiera?

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Dos de cada cinco estadounidenses en relaciones de convivencia, el 37%, han cometido “infidelidad financiera”, que significa mantener en secreto un gasto mayor de lo que la pareja estaría de acuerdo, tener una gran deuda, una tarjeta de crédito o una cuenta corriente o de ahorros.

Una encuesta de la consultora financiera Bankrate reveló que más de uno de cada tres personas, es decir, el 34%, considera la infidelidad financiera tan mala como la infidelidad física, y el 7% cree que guardar secretos financieros es peor que la infidelidad física.

De los secretos financieros, el más recurrente fue gastar más de lo que el cónyuge o pareja estaría de acuerdo, 30%; seguido de tener cualquier cantidad de deuda secreta 23%; y contar con una cuenta de ahorros secreta 19%, una tarjeta de crédito secreta 18%, o una cuenta corriente secreta 17%.

La infidelidad financiera es más frecuente entre las personas de ingresos bajos y medios que mantienen relaciones románticas de convivencia, mientras que entre las generaciones más jóvenes hay más probabilidades de ser infieles en las finanzas comunes que las generaciones mayores.

Sólo el 34% de los adultos estadounidenses que están casados o viven con una pareja, y tienen un ingreso familiar anual de más de $100,000, han cometido infidelidad financiera; el 46% que gana entre $50,000 y $99,999; y el 47% que gana menos de $50,000 por año.

Dos tercios, 67%, de la generación Z (18 a 27 años), y más de la mitad, 57%, de los millennials (28 a 43 años) que están casados o viven en pareja han ocultado al menos un secreto financiero a sus seres queridos. La proporción entre la Generación X, de 44 a 59 años, es de 34%, y 33% de Baby boomers, de 60 a 78 años.

“Los secretos financieros pueden cobrar vida propia y socavar una relación. El abuso de confianza tiene un impacto mayor que los dólares y centavos”, Ted Rossman, analista senior de la industria de Bankrate. También, enfatizó sobre la importancia de la comunicación abierta sobre las finanzas.

 “No siempre es fácil hablar de dinero, pero es muy importante”, precisó. “Si usted tiene un hábito de gasto secreto o una deuda no revelada o una tarjeta de crédito o cuenta bancaria que su cónyuge no conoce, es mejor confesarlo de inmediato”.

Entre los que admiten haber cometido infidelidad financiera, casi dos de cada cinco, el 37%, citaron el deseo de privacidad o control sobre las finanzas personales como factor motivador. Para el 33%, el tema nunca surgió o nunca sintieron la necesidad de compartirlo.

Mientras que el 28%, lo oculta por sentirse avergonzado por cómo manejan las finanzas; el 17% lo hace en caso de que la relación termine mal; el 14% no confía dinero en su pareja, y él 11% lo hizo debido a que el dinero se utiliza para una adicción, por ejemplo, juego, drogas, alcohol, etc.

“La mayoría de las personas son bastante indulgentes con los esqueletos financieros en su armario, pero cuanto más se prolonga el secreto, más doloroso puede llegar a ser”, añadió Rossman, quien recomienda programar una cita informal para hablar sobre dinero una o dos veces al mes con la pareja.

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