Redacción El Chicago Hispano
Los residentes de Illinois que debían recibir sus beneficios del Programa de Asistencia Nutricional Suplementaria (SNAP) entre el primero y el 6 de noviembre comenzaron a recibir pagos parciales a partir del viernes 7, informó el Departamento de Servicios Humanos de Illinois (IDHS) en un comunicado al Sun-Times.
La distribución de estos fondos se produce después de una disputa legal sobre si la Administración de Donald Trump debía financiar completamente el programa durante el histórico cierre del Gobierno federal.
De acuerdo con el IDHS, los pagos parciales beneficiarán a quienes reciben su asistencia alimentaria a inicios de mes, mientras que aquellos cuyo depósito habitual ocurre después del día 7 recibirán sus beneficios parciales en su fecha regular. Sin embargo, el departamento advirtió que algunos hogares podrían recibir menos del 65 % de su monto habitual, o incluso nada, dependiendo de la disponibilidad de fondos.
La decisión se da luego de que un juez federal en Rhode Island, John J. McConnell Jr., ordenara al Gobierno federal asegurar los recursos necesarios para financiar el programa completo durante noviembre. El magistrado respondió así a una demanda presentada por varias ciudades y organizaciones sin fines de lucro, que argumentaron que la administración solo planeaba cubrir una parte del beneficio mensual.
“Los demandados no consideraron las consecuencias prácticas de financiar parcialmente SNAP”, señaló el juez McConnell, criticando la falta de previsión del Gobierno sobre los daños que esta medida causaría a las familias que dependen de la asistencia alimentaria.
Pese a la orden judicial, la Administración Trump interpuso una apelación, según confirmó el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA). “La Administración de Trump ya ha presentado una apelación”, indicó el IDHS en un comunicado. “Estamos a la espera de más orientación del Gobierno federal y de las cortes. Illinois está preparado para emitir los pagos completos tan pronto como se autoricen”.
Actualmente, casi dos millones de personas en Illinois dependen de SNAP, un programa que proporciona asistencia para la compra de alimentos y que representa alrededor de $350 millones mensuales en fondos federales para el estado.
Mientras tanto, organizaciones comunitarias, vecinos y restaurantes en Chicago han redoblado esfuerzos para ayudar a las familias afectadas que llevan días sin recibir los fondos que normalmente usan para alimentar a sus hogares.







