CHICAGO – El alcalde Brandon Johnson firmó la Orden Ejecutiva No. 2025-1, con la que da inicio a una ambiciosa iniciativa para enfrentar los desafíos fiscales de la ciudad y garantizar un futuro financiero sostenible para Chicago. La orden ejecutiva establece un grupo de trabajo compuesto por organizaciones cívicas, expertos financieros, sindicatos, líderes empresariales locales y funcionarios electos, que trabajarán conjuntamente para proponer soluciones que cierren las brechas estructurales del presupuesto de la ciudad.
Un enfoque colaborativo
Ante retos significativos como el aumento de los costos laborales y de pensiones, así como las deudas acumuladas, la orden instruye a la Oficina de Presupuesto y Administración (OBM, por sus siglas en inglés) a realizar una revisión integral de las operaciones y programas de la ciudad. Además, el grupo de trabajo deberá presentar propuestas prácticas que promuevan una administración más eficiente, mejoren la prestación de servicios y evalúen nuevas estrategias de ingresos, todo dentro de un marco de equidad y disciplina fiscal.
“Nuestra ciudad enfrenta dos desafíos: un déficit estructural y una administración federal hostil que ha amenazado con cortar miles de millones en fondos para los habitantes de Chicago”, declaró el alcalde Brandon Johnson. “Esta orden ejecutiva busca unir a los ciudadanos para seguir invirtiendo en nuestra gente. Tengo plena confianza en la sabiduría y experiencia colectiva de este diverso grupo de actores que generará soluciones sostenibles a los retos que enfrentamos”.
Lo que viene
Según lo establecido, el grupo de trabajo deberá entregar un informe preliminar con hallazgos y recomendaciones antes del 31 de agosto de 2025, mientras que el informe final y completo se espera para el 31 de mayo de 2026. La iniciativa pone énfasis en la participación ciudadana y en la transparencia, asegurando que las voces de todos los sectores de Chicago estén representadas en las reformas propuestas.
“Este grupo de trabajo representa una oportunidad histórica para repensar y recalibrar cómo administramos los fondos públicos”, señaló Annette Guzman, directora de Presupuesto. “Al colaborar estrechamente con líderes empresariales, cívicos, sindicales y comunitarios, nos aseguramos de contar con una amplia gama de perspectivas para enfrentar los retos fiscales de nuestra ciudad”.
Una vez recibido el informe preliminar, la OBM trabajará con los departamentos municipales para incorporar las recomendaciones viables en la planificación presupuestaria del año fiscal 2026. También supervisará la implementación de las propuestas aprobadas para garantizar mejoras reales y medibles.
Este lanzamiento representa un paso clave en el compromiso continuo de Chicago por construir un gobierno más resiliente, eficaz y justo, cimentando así las bases para una gestión fiscal verdaderamente sostenible.






