Redacción ECH
El Departamento de Justicia de Estados Unidos (DOJ) inició en Chicago una investigación federal sobre derechos civiles, en relación con las prácticas de contratación de la ciudad, bajo la sospecha de que se basan exclusivamente en criterios raciales, según anunció la agencia.
De acuerdo con un reporte del Sun Times, el aviso se produjo después de que el alcalde Brandon Johnson presumió la cantidad récord de afroestadunidenses que ha contratado para puestos importantes en la ciudad, durante una visita en domingo que realizó a la Iglesia Apostólica de Dios, en Woodlawn.
En su participación, el alcalde mencionó como ejemplo que la directora de presupuesto, la comisionada de planificación y desarrollo y la vice alcaldesa de infraestructura son mujeres afrodescendientes, mientras que el director de operaciones y el asesor principal, hombres afros.
En respuesta, al día siguiente el DOJ hizo el anuncio aludiendo a las palabras de Johnson. “Considerando estas declaraciones, he autorizado una investigación para determinar si la ciudad está involucrada en un patrón o práctica de discriminación”, escribió la Fiscal General Adjunta Harmeet K. Dhillon.
En una carta al alcalde, la fiscal precisó: “Si este tipo de decisiones de contratación se toman para puestos de alto nivel en su administración, cabe preguntarse si también se toman para puestos de menor nivel”.
Un día después, el martes 20 de mayo, la ciudad emitió un breve comunicado con una declaración formal al respecto: “El alcalde Johnson se enorgullece de tener la administración más diversa en la historia de nuestra ciudad”. Pero Johnson no se quedó en la formalidad, y horas más tarde respondió lanzando un desafío.
El alcalde exigió al DOJ investigar las prácticas de contratación dentro de la administración mayoritariamente blanca del presidente Trump. “Nuestro gobierno refleja la diversidad y los valores de Chicago. Desafortunadamente, la actual administración federal no refleja ninguno de los dos”, dijo.
Aseguró que Trump está alineado con los ultra ricos y ha creado una administración de “club de campo” dominada por blancos a expensas de los grupos marginados. También sostuvo que el presidente está usando su poder para dividir a la gente, e intentando intimidar a la clase trabajadora”.
Durante la conferencia de prensa del martes, Johnson defendió sus propias prácticas de contratación, en las cuales lo más importante es la competencia, la colaboración y la diversidad, enfatizó. Dijo no estar arrepentido de sus declaraciones en la iglesia, en la comunidad afro-estadunidense.
“No tenemos por qué disculparnos por estar preocupados por los residentes de esta ciudad, que han sufrido las consecuencias del cierre de escuelas. Piensen en el desempleo en esta ciudad, donde se concentra principalmente. En la violencia, donde se concentra principalmente”, destacó.
Johnson aprovechó para enumerar a los latinos que ha nombrado en puestos principales de la ciudad, entre ellos: la jefa de gabinete, Cristina Pacione-Zayas; Beatriz Ponce de León, vicealcaldesa de Derechos de los Inmigrantes, Migrantes y Refugiados; y el rector de City Colleges, Juan Salgado.




