CHICAGO – En un artículo de opinión difundido por The New York Times, el alcalde de Chicago, Brandon Johnson, argumenta que, en lugar de enviar tropas de la Guardia Nacional, es necesario redoblar los esfuerzos que hicieron de este el verano más seguro en la ciudad desde la década de 1960.
El texto recoge reflexiones personales sobre cómo criar a su familia en el West Side, la relación entre pobreza y violencia, y la importancia de un enfoque progresista en materia de seguridad.
Fragmentos destacados: Brandon Johnson en The New York Times
Chicago’s Mayor: The National Guard Isn’t What We Need
Por Brandon Johnson, alcalde de Chicago
8 de septiembre de 2025
- “Enviar a la Guardia Nacional es la respuesta equivocada a un problema real. Si el presidente Trump hubiera escuchado a los líderes locales, sabría que Chicago acaba de registrar cifras históricamente bajas de homicidios, convirtiendo este en el verano más seguro desde los años sesenta, gracias a la colaboración efectiva entre comunidades y fuerzas del orden”.
- “Este esfuerzo no es teórico para mí. Mi esposa y yo criamos a nuestros tres hijos en el barrio de Austin, en el West Side de Chicago. Aunque amo nuestra comunidad, es una de las zonas más afectadas por la violencia armada. En mi propia casa he tenido que cambiar una ventana destrozada por una bala perdida. He perdido vecinos y miembros de mi iglesia. Vivo y despierto cada día en el West Side, por eso estoy tan comprometido con encontrar soluciones duraderas al problema persistente de la violencia con armas en nuestra ciudad”.
- “Durante gran parte de las últimas seis décadas, los líderes de Chicago han apostado por estrategias de ‘mano dura’ contra armas, drogas y pandillas. A pesar de los recursos invertidos, las reducciones sostenidas en el crimen han sido esquivas”.
- “Mi administración ha logrado avances con tres estrategias interconectadas: una policía efectiva y respetuosa de la ley, la prevención de la violencia y la atención a las causas de fondo del crimen”.
- “Mi prioridad es hacer de Chicago la gran ciudad más segura de Estados Unidos. Si lo logramos, demostraremos que un enfoque progresista no solo es más justo, sino también más eficaz. No necesitamos a la Guardia Nacional; necesitamos invertir en lo que funciona”.




