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Editorial: El arte de reinventarse

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Parodiando una frase famosa, si del cielo te cae coronavirus, aprende a reinventarte.
   Incontables son los desafíos que han enfrentado los pequeños negocios en su escabroso camino al éxito, pero ninguno comparable con la inesperada irrupción en nuestras vidas del Covid-19.
   Hace solo unas semanas, nadie imaginó que hoy estuviéramos encerrados en nuestras casas, convertidas en oficina  por tiempo indefinido y forzados a prescindir de valiosos empleados, pese a la ayuda del gobierno con su programa de pago de cheques que ha salvado a muchos de la quiebra.
   Frente a este escenario inédito, tenemos dos caminos: vivir en un territorio de lamentaciones o aprovechar las circunstancias para reinventar tu negocio y prepararte para la era post-covid.
   Es quizás el momento de reflexionar sobre lo que ha funcionado y lo que no en tu empresa, de revisar las estrategias, corregirlas en caso necesario o cambiar el rumbo si así lo requiere.
   En la más reciente edición de Negocios Now hay un ejemplo loable en Nova Driving School, la compañía de manejo de Mayra Kahn, quien al ver estacionados sus autos por el COVID-19, dio un golpe de timón hacia la Internet y comenzó a impartir clases online con un éxito sorprendente.
  Como muchas otras pequeñas empresas, Nicado Publishing también está siendo impactada por esa bestia invisible, obligándonos a posponer nuestros eventos Latinos 40 under 40 y la Gala de Negocios Now. Pero lejos de frenarnos, hemos pisado el acelerador en nuestra misión de informar a nuestra comunidad cuando más lo necesita y desarrollar nuestra presencia digital.
   Así que relanzamos nuestro periódico comunitario El Chicago Hispano, incrementamos la producción de contenido en toda nuestra plataforma digital y medios sociales, de video noticiosos y de podcast en Negocios Now, que será rediseñado para mejorar la experiencia de nuestros lectores.
   Es cierto que el golpe del COVID-19 a la pequeña empresa es brutal y de consecuencias impredecibles; pero también sabemos que no es la primera vez que vivimos bajo los nubarrones de la incertidumbre. Y cada vez que visualizamos una tormenta, nos aferramos a una frase como un náufrago en alta mar. “En tiempos difíciles unos lloran y otros venden pañuelos”.   Estamos con los segundos.