Redacción ECH
Las principales compañías de cruceros atraviesan un escenario complicado debido al fuerte incremento en los precios del petróleo, impulsado por el conflicto con Irán. Analistas advierten que Carnival Corporation podría ser la más afectada en sus ganancias de 2026, en parte por no contar con una estrategia sólida de cobertura frente a la volatilidad del combustible.
Desde el inicio del conflicto, el precio del crudo ha subido más de un 35 %, tras ataques a infraestructuras energéticas y amenazas a embarcaciones en el estrecho de Ormuz.
En los últimos días, el barril de West Texas Intermediate ha superado los 90 dólares, mientras que el Brent se mantiene por encima de los 100, muy por encima de los niveles de entre 60 y 70 dólares registrados apenas un mes antes.
Las navieras dependen en gran medida del fuelóleo pesado y del gas marino, por lo que suelen protegerse de estas fluctuaciones mediante contratos financieros. Sin embargo, Carnival no aplica esta estrategia de forma significativa.
Según sus informes, un aumento del 10 % en el costo del combustible podría reducir sus beneficios netos en unos 156 millones de dólares en 2026, muy por encima del impacto estimado para Royal Caribbean, que sería de unos 57 millones.
Por su parte, Norwegian Cruise Line indicó que no ha actualizado su estrategia de cobertura desde marzo. En su caso, una subida similar del combustible podría reducir sus ganancias anuales en aproximadamente 90 millones de dólares.
El impacto recuerda al choque energético de 2022 tras la invasión rusa de Ucrania, cuando el combustible llegó a representar casi el 18 % de los ingresos de Carnival. Analistas señalan que su mayor vulnerabilidad también se debe a que opera una flota más extensa, lo que implica un mayor consumo.
Desde la compañía, sin embargo, defienden su enfoque: reducir el consumo en lugar de depender de coberturas financieras. Carnival asegura que ha logrado disminuir su uso de combustible en un 18 % desde 2011, pese a haber aumentado su capacidad en casi un 40 %.
Este encarecimiento llega en plena “temporada de reservas” del sector —conocida como wave season, entre enero y marzo—, un periodo clave en el que las empresas lanzan promociones y descuentos. Los viajes vendidos en esta etapa suelen realizarse en el tercer trimestre y representan una parte significativa de los ingresos anuales de las navieras.






