Redacción ECH
El indicador Measure of CEO Confidence™, elaborado por The Conference Board en colaboración con The Business Council, se situó en 59 puntos, 11 más que en el cuarto trimestre de 2025, cuando marcó 48. Una lectura por encima de 50 refleja que predominan las respuestas optimistas sobre las pesimistas.
La encuesta, realizada entre el 3 y el 16 de febrero con la participación de 142 CEO, muestra un giro claro en el ánimo empresarial. Según Dana M. Peterson, economista jefe de The Conference Board, la mejora refleja un retorno del optimismo entre los líderes corporativos.
La percepción sobre la economía actual frente a seis meses atrás pasó a terreno moderadamente positivo, mientras que las expectativas para los próximos seis meses cambiaron de un leve pesimismo a una visión abiertamente optimista.
El diagnóstico sobre los propios sectores también evolucionó favorablemente. Más ejecutivos consideran que la situación en su industria ha mejorado y proyectan un escenario aún más sólido en el corto plazo. Incluso la valoración de las condiciones actuales dentro de sus propios mercados —un componente que no forma parte del cálculo principal del índice— avanzó hasta zona positiva.
En paralelo al repunte de la confianza, las empresas muestran mayor disposición a invertir. Un 35 % de los CEO prevé aumentar el gasto de capital en los próximos doce meses, frente al 22 % que lo anticipaba a fines de 2025. Solo un 11 % contempla recortes en inversión, mientras que la mayoría (54 %) no planea cambios.
Sin embargo, el mercado laboral refleja una actitud más cautelosa. El 31 % de los CEO espera ampliar su plantilla, cifra apenas inferior al trimestre previo, pero todavía superior al 27 % que prevé reducciones. Un 41 % no anticipa modificaciones en el tamaño de su fuerza laboral, lo que sugiere una estrategia de estabilidad.
En materia salarial, la tendencia apunta a incrementos más moderados —principalmente entre 1 % y 3 %— aunque volvió a crecer el grupo que proyecta aumentos superiores al 5 %.
En cuanto a la contratación, los ejecutivos señalaron que resultó algo más sencillo encontrar personal cualificado en el primer trimestre. No obstante, también aumentó el porcentaje de empresas que reporta dificultades significativas en determinadas áreas, lo que evidencia un mercado laboral aún tensionado en segmentos específicos.
Respecto de los riesgos que más inquietan a las compañías, la inteligencia artificial y las nuevas tecnologías encabezan ahora la lista de preocupaciones, desplazando ligeramente a los factores geopolíticos. Los riesgos cibernéticos también se mantienen entre los principales focos de atención.
En cambio, las inquietudes vinculadas a cadenas de suministro y disputas comerciales han perdido peso relativo. Por otro lado, los riesgos financieros y macroeconómicos ganaron relevancia, superando a los legales y regulatorios.
El impacto de los aranceles continúa siendo un factor importante. El 71 % de los CEO afirmó haber experimentado mayores costos debido al aumento de tarifas. Frente a ese escenario, el 44 % indicó que trasladó o planea trasladar esos costos a los clientes, mientras que un 27 % optó por absorberlos, afectando potencialmente sus márgenes.




