CHICAGO — El alcalde Brandon Johnson y líderes de los Departamentos de Medio Ambiente (DOE), Calles y Saneamiento (DSS) y Transporte (CDOT) se reunieron en Austin para una ceremonia de plantación de árboles, celebrando que el programa “Our Roots Chicago” ha alcanzado la cifra de 68,000 nuevos árboles plantados en toda la ciudad, lo que representa el 90% de la meta total. Gracias a este esfuerzo interdepartamental, la Ciudad va encaminada a cumplir su objetivo de 75,000 árboles plantados para 2026, tras una exitosa temporada de plantación en 2025.
Nacido del Plan de Acción Climática de la Ciudad, Our Roots Chicago es una iniciativa impulsada por la comunidad que busca expandir la plantación de árboles, con especial atención a los vecindarios con poca cobertura arbórea, a fin de lograr una distribución más equitativa de árboles en toda Chicago.
“Una buena cobertura de árboles es esencial para la salud pública y para la lucha contra el cambio climático; sin embargo, existen diferencias inaceptables en la cantidad de árboles según el lugar de la ciudad donde vivas”, dijo el alcalde Brandon Johnson.
“Mi administración ha trabajado para cerrar esas brechas, incrementando la masa arbórea en los vecindarios, especialmente en el South Side y el West Side de Chicago, que con demasiada frecuencia han sido ignorados. Me siento orgulloso de este trabajo colectivo: unirnos para tomar medidas audaces que creen entornos más equitativos, saludables y sostenibles en comunidades de toda nuestra ciudad”.
El proyecto Our Roots Chicago prioriza la plantación en comunidades históricamente marginadas del South Side y el West Side, donde hay escasez de árboles. De este modo, el esfuerzo busca distribuir de manera equitativa los beneficios ambientales a las comunidades que sufren de forma desproporcionada los impactos de la crisis climática.
“Este proyecto es un componente vital del Plan de Acción Climática y de nuestros esfuerzos por eliminar las disparidades en salud pública, estabilidad económica y calidad de vida en comunidades desatendidas”, señaló la directora de Sostenibilidad, Angela Tovar. “A través de inversiones históricas y sólidas alianzas, estamos generando un impacto significativo para las futuras generaciones, sin dejar a ningún vecindario atrás”.
La plantación de árboles se realiza mediante un trabajo conjunto entre la Oficina Forestal del DSS, que planta en las franjas de césped frente a las viviendas, y el CDOT, que se encarga de los bulevares, medianas y vías arteriales.
“Los árboles son una parte fundamental de un espacio público vibrante. Hacen nuestros corredores más atractivos y apoyan comunidades más saludables y resilientes”, dijo el comisionado interino del CDOT, Craig Turner. “En CDOT estamos orgullosos de ser socios de la iniciativa Our Roots, ayudando a ampliar la cobertura arbórea de Chicago en las zonas que más lo necesitan”.
Las organizaciones comunitarias desempeñan un papel esencial para impulsar y mantener la cobertura de árboles urbanos en Chicago. Estas entidades y residentes colaboran con la Ciudad para orientar los programas y políticas relacionadas con árboles y asegurar que se cumplan los objetivos de silvicultura urbana.
A través del programa Tree Ambassador, una iniciativa conjunta de la Ciudad de Chicago y el Morton Arboretum, y del programa TreeKeepers, liderado por Openlands, integrantes de la comunidad reciben capacitación especializada para convertirse en guardianes de los árboles en sus barrios.
“Amo los árboles porque aportan belleza y tanto valor a nuestra comunidad. Los árboles ayudan a reducir el estrés, a prevenir inundaciones por tormentas y a disminuir nuestra huella de carbono”, expresó la pastora Reshorna Fitzpatrick, de la iglesia Stone Temple Baptist Church e integrante del programa Tree Ambassador.
“Desde que Our Roots Chicago comenzó en 2022, la plantación de árboles nos ha ayudado a construir lazos más profundos con nuestros vecinos y a fortalecer un North Lawndale más verde y sólido”.
Los árboles son uno de los recursos naturales más importantes de Chicago: mejoran la calidad del aire, reducen las emisiones de carbono, proveen hábitats clave que ayudan a restaurar la biodiversidad local y disminuyen los efectos generales del cambio climático. Entre los beneficios adicionales se incluyen:
- comunidades más saludables;
- facturas de energía más bajas;
- reducción de la contaminación;
- disminución de las “islas de calor” urbanas;
- mitigación de inundaciones.
“Este esfuerzo ha tomado cinco años, y estamos entusiasmados de ver la meta tan cerca”, dijo el comisionado del DSS, Cole Stallard. “Estamos orgullosos de trabajar junto a todos nuestros aliados para garantizar un futuro más saludable y sostenible para Chicago”.
Los residentes que deseen solicitar la plantación de un árbol frente a su hogar pueden usar la aplicación Chi311 o llamar al 311.







