Redacción El Chicago Hispano
Algunas compañías de jardinería del área de Chicago advierten que la reciente ofensiva federal contra inmigrantes está generando un serio impacto en su capacidad de operar con normalidad, justo cuando comienza la temporada de nieve. Muchas de estas empresas dependen de mano de obra inmigrante para sus trabajos durante el verano y, en invierno, esos mismos trabajadores realizan labores de limpieza de nieve.
Directivos de organizaciones que acompañan a este sector explican que numerosos empleados han dejado de presentarse al trabajo por temor a ser detenidos, mientras que otros efectivamente han sido deportados en los últimos meses. Según estimaciones mencionadas por defensores laborales, en Illinois pueden trabajar alrededor de 150 mil personas en jardinería y más de 60 mil en tareas agrícolas en la zona central del estado.
Detenciones en zonas residenciales y empresas debilitadas
Durante el otoño, agentes federales realizaron operativos en cuadrillas que trabajaban en barrios del norte de Chicago y en suburbios de alto poder adquisitivo. Diversos testimonios señalan que algunos trabajadores fueron interceptados directamente durante sus tareas y trasladados de inmediato.
Se calcula que al menos una docena de empleados que laboraban entre Rogers Park y Zion, en el condado de Lake, fueron deportados desde finales de agosto hasta principios de noviembre. La mayoría procedía de México, aunque también habría casos de Colombia y Guatemala.
Empresas locales ya reportan ausencias considerables de personal. En algunos casos, propietarios reconocen haber tenido que reorganizar rutas, juntar equipos y asumir ellos mismos parte del trabajo para poder cubrir la demanda. El servicio de remoción de nieve requiere rapidez para garantizar la seguridad en calles y accesos; operar con menos trabajadores multiplica la presión, reconocen responsables de estas compañías.
Agricultura e impacto económico
La situación no se limita a la jardinería. Organizaciones comunitarias afirman que agentes federales también ingresaron a propiedades agrícolas en el centro de Illinois, aun tratándose de terrenos privados. La falta de mano de obra afectaría directamente la producción y, con ello, los precios de alimentos. En un escenario donde hay menos trabajadores para sembrar o cosechar, es previsible un incremento en los costos.
Aunque parte del personal de la Patrulla Fronteriza que reforzó las operaciones ya ha salido de Chicago, todavía permanece un contingente que continúa apoyando a los agentes de inmigración. Las organizaciones que trabajan con estas comunidades temen que la situación repunte en los próximos meses y advierten sobre efectos adicionales, entre ellos posibles desalojos por falta de ingresos, ya que algunos empleados están dejando de asistir al trabajo debido al miedo.
Impacto emocional y desgaste empresarial
La presión psicológica recae tanto en los trabajadores como en los dueños de los negocios. Algunas empresas describen esta etapa como una de las más difíciles desde que comenzaron a operar, no solo por la caída de ingresos, sino por la tensión que genera decidir cada día si pedir o no al personal que acuda sabiendo que pueden correr riesgos.
Además, varios negocios familiares han visto afectada su estabilidad. Muchos trabajadores llevan décadas con la misma empresa y han construido lazos estrechos. El temor constante y la incertidumbre han provocado que incluso dueños consideren retirarse anticipadamente, aunque algunos aseguran que continúan por compromiso con sus trabajadores y con la actividad que han desarrollado durante años.
Desde organizaciones de apoyo laboral recuerdan que, durante la pandemia, los trabajadores del campo y de jardinería fueron considerados esenciales para la economía. Hoy, en cambio, sienten que se les señala de manera injusta, pese a sostener actividades fundamentales para el funcionamiento productivo del estado.
La combinación de miedo, menor disponibilidad de personal y condiciones climáticas extremas amenaza con afectar no solo a las empresas, sino a la capacidad de la ciudad para afrontar los meses de invierno sin contratiempos.




