Redacción ECH
El optimismo entre las pequeñas empresas de Estados Unidos registró una caída generalizada durante el segundo trimestre de 2026, según una nueva encuesta sectorial publicada por la National Federation of Independent Business (NFIB).
El informe, elaborado por el Centro de Investigación de la entidad, analizó el desempeño y las expectativas en los sectores de construcción, manufactura, comercio minorista y servicios, y mostró que todos experimentaron un retroceso en su Índice de Optimismo respecto al trimestre anterior.
La encuesta, realizada en abril, ubicó el índice general de optimismo en 95,9 puntos. Entre los factores que más influyeron en la caída se destacan el deterioro de las expectativas sobre las condiciones futuras de negocios, menores previsiones de ventas reales y una percepción cada vez más negativa sobre si es un buen momento para expandirse.
“El optimismo de las pequeñas empresas disminuyó en todos los sectores relevados”, afirmó Holly Wade. Sin embargo, destacó que más de la mitad de los propietarios de negocios en Main Street continúa calificando la salud de sus empresas como “excelente” o “buena”.
A nivel general, el 67% de los pequeños empresarios evaluó positivamente la situación de su negocio, apenas un punto menos que en enero. Los mejores niveles de percepción se registraron en servicios profesionales, mientras que transporte mostró los índices más débiles.
El estudio también reveló que las interrupciones en las cadenas de suministro siguen siendo un problema persistente. En abril, el 64% de los pequeños empresarios aseguró haber sufrido algún tipo de disrupción logística, dos puntos más que en enero. El impacto fue más fuerte en el comercio mayorista y menor en los sectores de servicios profesionales y finanzas.
El sector de la construcción se mantuvo como el más optimista de todos, pese a una caída de 3,2 puntos en su índice, que cerró en 99,8. Aun así, la cifra se mantuvo por encima del promedio histórico de la industria y casi cuatro puntos por encima del índice general. El retroceso estuvo impulsado por menores expectativas de ventas, un deterioro en la visión sobre las condiciones futuras y dudas sobre la expansión.
La construcción también mostró fuertes tensiones en el mercado laboral. El 46% de las empresas reportó vacantes sin cubrir, muy por encima del promedio histórico del sector. Además, el 42% de esos puestos corresponde a trabajadores calificados y el 17% a mano de obra no calificada. Más de la mitad de las empresas aseguró recibir pocos o ningún candidato apto para cubrir las posiciones disponibles.
La calidad de la mano de obra fue señalada como el principal problema por el 29% de las firmas constructoras, el nivel más alto entre todos los sectores analizados. Aun así, las intenciones de contratación siguen siendo sólidas: un 19% neto planea aumentar personal en los próximos tres meses.
En manufactura, el panorama fue más negativo. El índice de optimismo cayó 5,8 puntos, hasta 98,0, marcando el descenso más pronunciado entre todos los sectores y quedando por debajo de su promedio histórico. Las expectativas de ventas, el contexto económico y la expansión volvieron a ser los principales factores de preocupación.
Las empresas manufactureras también mostraron menor satisfacción con sus niveles de inventario. Un 8% neto consideró que sus existencias eran demasiado bajas, mientras que apenas un 2% planea incrementar inventarios en los próximos meses. Según el informe, los cambios en la política arancelaria y el aumento del precio del petróleo podrían estar afectando las decisiones de inversión.
Además, solo el 21% de los fabricantes prevé realizar gastos de capital en el corto plazo, un nivel muy inferior al promedio histórico de la industria, aunque todavía superior al de otros sectores.
El comercio minorista volvió a posicionarse como el sector más pesimista. Su índice de optimismo cayó a 94,1 puntos, convirtiéndose en el único sector por debajo del promedio general. Solo un 4% de los comerciantes considera que es un buen momento para expandir su negocio.
Las expectativas de contratación también fueron las más bajas entre todos los sectores: apenas un 9% neto planea incorporar empleados en los próximos tres meses, aunque la cifra mostró una leve mejora frente al trimestre anterior.
En el sector servicios, el índice descendió 2,6 puntos hasta 96,7, ubicándose también por debajo de su promedio histórico. La caída estuvo marcada principalmente por el fuerte deterioro en las expectativas sobre las condiciones futuras de negocios, que se desplomaron 22 puntos respecto de enero.
Las proyecciones de ventas reales también se debilitaron: el porcentaje neto de empresas que espera un aumento en sus ventas cayó seis puntos, aunque continúa por encima del promedio general del mercado.
El informe de la NFIB refleja un escenario de creciente cautela entre las pequeñas empresas estadounidenses, en un contexto de incertidumbre económica, presión sobre costos y señales mixtas sobre el rumbo de la actividad en los próximos meses.







