Se puede decir que Puerto Rican Arts Alliance (PRAA) es hija de la necesidad.
Cuando Carlos Hernández la fundó en 1998, en su mente estuvo incrementar la conciencia y el conocimiento de las artes para la comunidad boricua en Chicago, con poco acceso a este elemento vital de la cultura de cualquier pueblo.
Han pasado 15 años, y hoy Hernández vive satisfecho de haber creado una organización que es una pieza imprescindible en el afán de promover la cultura puertorriqueña en Chicago y más allá de sus fronteras.
En realidad, Hernández se tomó este asunto muy en serio desde que la organización abrió sus puertas con muy escasos recursos, pero con la fe de que era un proyecto necesario para una comunidad que ama su cultura y su Isla del Encanto.
“Lo hacemos de varias maneras, dijo al hablar de la promoción cultural. Una de ellas es a través de los programas educativos en escuelas primarias y secundarias, impartiendo clases de música, como el aprendizaje del Cuatro puertorriqueño, la guitarra española y el violín”, comentó.
Para Hernández no menos importante han sido las exposiciones itinerantes que PRAA ha patrocinado, una de ellas fue relacionada con la vida de Roberto Clemente, uno de los beisbolistas más grandes en la historia de las Grandes Ligas, fallecido en diciembre de 1972 en un accidente aéreo cuando intentaba ayudar a las víctimas de un devastador terremoto en Nicaragua.
“Los centros culturales latinos son hoy más importantes que nunca. La comunidad latina está cambiando el rostro demográfico de Estados Unidos debido a su crecimiento impetuoso, y es trascendental que el resto de la población entienda más de nuestras culturas. PRAA aporta mucho en este propósito”, comentó. )
Más allá de los boricuas, PRAA ha atraído con el tiempo a jóvenes de otras nacionalidades de Latinoamérica, como mexicanos, que se han interesado por sus programas musicales, como el aprendizaje del Cuatro boricua.
En sus inicios, los programas de la organización servían solo al noroeste de la ciudad, un área con una población compuesta por el 75 por ciento de latinos, 15 por ciento de afroamericanos y 10 por ciento de blancos. Hoy los programas de PRAA cubren toda el área metropolitana de Chicago y del Medio Oeste, y la organización tiene miembros en lugares tan distantes como Nueva York y California.
“Creo que organizaciones como la nuestra son una ventana para llegar a otros grupos étnicos” afirmó. Lamentablemente, no pocas han tenido que cerrar debido a la falta de fondos”, advirtió.
No obstante el escollo financiero que con frecuencia entorpece el desempeño de las agencias no lucrativas, Hernández ha logrado con diferentes iniciativas atraer fondos requeridos para sostener los programas y la organización a lo largo de tres lustros.
Nombrado en el 2010 con el galardón “Experience Leader Fellow” de “Chicago Community Trust”, Hernández completó recientemente con éxito una campaña para atraer fondos a PRAA al levantar $2.5 millones que necesitaba para expandir su actual instalación en Logan Square, y así responder a la demanda de crecimiento que experimenta la agrupación.
Porque Hernández y la gente en torno a PRAA no paran de realizar proyectos en aras de su benéfica misión. Este año, por ejemplo, realizaron el Festival de instrumento del Cuatro Puertorriqueño e invitaron a Chicago a la Orquesta Filarmónica de Puerto Rico con sus 70 músicos.
“Pensando a futuro, queremos incrementar nuestra presencias a través de proyectos de música Latina. También trabajaremos en otras áreas artísticas, como en el proyecto denominado “El Archivo” y que incluye una exposición de la Comunidad puertorriqueña en el Medio Oeste”, adelantó