La mecanización laboral está afectando en mayor proporción a las mujeres que a los hombres, por lo que los trabajos de ellas peligran más que los de ellos, indica un informe del Fondo Monetario Internacional.

El análisis del organismo internacional expresa que las mujeres suelen tener ocupaciones más rutinarias, sin importar el sector y trabajo, y son precisamente estas tareas las más amenazadas por las nuevas tecnologías, con una probabilidad mayor del 70% de ser automatizadas.

En términos generales, el estudio expone que el 11% de las trabajadoras corren el riesgo de perder su trabajo por las máquinas, frente a un 9% de hombres. Sin embargo, advierte que los peligros no son iguales para todas, principalmente para las que trabajan en puestos poco calificados, en puntos de venta, oficinas o servicios, y el riesgo es más grande cuando menos formación tengan y sean mayores de edad.

“La diferencia de género no se explica tanto porque vayan a desaparecer más puestos en fábricas, en la agricultura o en el comercio, sino que dentro de todos estos sectores el personal que se ocupa de tareas menos especializadas y más rutinarias son en mayor proporción mujeres, por lo que su empleo está todavía más en riesgo si la automatización llega”, dice.

El informe del FMI precisa que el comercio minorista es un sector expuesto a un fuerte riesgo de mecanización, y dentro de este sector, las mujeres suelen llevar a cabo menos “tareas abstractas y de gestión”. Ese tipo de puestos de toma de decisiones los ocupan en mayor proporción los hombres.

En cuanto a cargos profesionales y de gestión, en sectores en los que el cambio tecnológico puede ser complementario con las habilidades humanas, “la escasa representación de las mujeres las coloca en una situación de riesgo de ser desplazadas por la tecnología”, concluye.