El abogado mexicoamericano Jesse Ruiz asumió hoy como director ejecutivo interino de las Escuelas Públicas de Chicago (CPS) y como primera medida suspendió un polémico contrato concedido sin licitación que provocó una investigación federal y un escándalo en el distrito.

Ruiz envió una carta a la Academia SUPES, que fue contratada en 2013 para capacitar a directores escolares, con un preaviso de suspensión del contrato por 20 millones de dólares mientras se realiza la investigación.

Al mismo tiempo, ordenó al departamento jurídico del distrito que estudie la forma de anular definitivamente el compromiso, del que ya se ejecutaron más de 15 millones de dólares.

La contratación de SUPES es investigada por la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) por tratarse de una empresa donde trabajó como asesora la directora ejecutiva de CPS, Barbara Byrd-Bennett, quien inició el viernes una licencia por tiempo indeterminado.

El abogado, que era el vicepresidente de la Junta de Educación de Chicago, asumió el cargo honorariamente mientras se realiza la investigación.

Las sospechas de posible corrupción sacudieron al distrito que tiene graves problemas financieros y debe negociar un nuevo contrato con sus maestros.

La junta educativa celebró hoy su reunión mensual y el tema de la investigación estuvo el centro de las discusiones.

Su presidente, David Vitale, informó que además de la suspensión y posible cancelación del contrato, las autoridades de la enseñanza resolvieron contratar una auditoría externa para que analice el proceso por el cual SUPES ganó el contrato sin licitación.

“Queremos estar seguros de que nuestros procedimientos de compras sean los mejores”, expresó.

CPS tiene más de 400 mil alumnos de los cuales el 40 por ciento son hispanos, que en gran parte reciben educación bilingüe.