Como era de esperar, la noticia sobre el otorgamiento de licencias de conducción a indocumentados encontró eco entre residentes y negocios del barrio que se verían beneficiados por la medida.
Dueños de talleres de mecánica, agentes de seguros, vendedores de autos y residentes asentados en Rogers Park y sus alrededores coincidieron en destacar la iniciativa como algo extraordinario que impactará directamente en sus negocios o sus vidas.
“Yo espero tener más clientes una vez que entre en vigor ( la legislación), dijo Cliserio Gómez, dueño del taller J & C Auto Rebuilders, ubicado en el 7057 N. Clark St. “Probablemente en un 80 por ciento”, apuntó.
Para Gómez, cuyos clientes son mayoritariamente hispanos “es lógico esperar que muchos inmigrantes comprarían autos de uso, que necesitaría reparaciones con más frecuencia”, comentó
A su vez, Joe Chacón, propietario de Clark Tire, una taller especializado en el reemplazo de llantas DIJO que se trata de una medida que beneficiará a todos y que traerá también más clientes
Néstor Dominguez, propietario 5 Stars Auto Services and Sales, dijo creo que será impacto muy bueno, será una decisión sabia al otorgarle licencias y ojala que esto abra el camino a su completa legalización.
“Conozco a familias que han preferido no tener carros por años para no buscarse problemas con la ley, y ahora… comprarían el carro que han necesitado por años”
Para Domínguez, independientemente de ser autos usos o nuevos, tendrán más beneficios para la familia y el trabajo para poder transportarse.
Janet Arroyo, encargada de la Oficina de Insurance Plus ubicado en el centro comercial de la Lunt y la Clark, indicó que esta medida repercutirá directamente en una baja en el monto del seguro.
Si tienes una licencia, la cantidad a pagar por el seguro disminuye considerablemente, afirmó Arroyo.
La ley, que otorgaría licencias de conducción a alrededor de 250,000 inmigrantes indocumentados en Illinois, fue aprobada con el apoyo bipartidista y firmada por el gobernador Pat Quinn en un hecho impensable hace solo 10 años atrás.
Al argumentar la decisión, los legisladores y el gobernador indicaron que se trata de una cuestión elemental de seguridad vial.
De acuerdo con la Coalición de Seguridad de Autopistas (Highway Safety Coalition), los indocumentados que conducen sin licencias provocan en Illinois unos 80,000 accidentes por año, provocando pérdidas humanas, daños físicos de por vida y un hueco monetario en las arcas estatales que asciendo a 660 millones.
Aunque no se saben aún muchos detalles de la ley, la secretaria del Estado anunció que las licencias serían similares a las que desde el 2005 se expiden legalmente a extranjeros que residen en Illinois y cuentan con un permiso de estancia legal, entre los que se incluyen trabajadores temporales, estudiantes extranjeros que carecen de un número de seguro social.
La medida entrará en vigor probablemente a finales de octubre, 10 meses después de firmada la ley, y los solicitantes tendrán que someterse a un examen de manejo y de visión como una condición elemental y también podrán adquirir un seguro de automóvil.
Alfredo, un residente de Rogers Park que prefirió omitir su apellido porque aún no confía en la legislación, ve la medida con escepticismo.
“Son indocumentado, pero yo aún no creo en eso (las licencias) hasta que no la tenga en la mano, dijo sonriente. Y lo otro que me preocupa, es que luego de dar todo tus datos, nombres y dirección, que garantía tendré de que no me deporten”, apuntó.
Las autoridades, sin embargo, aseguran que no se involucrarían en el aspecto migratorio cuando detengan a un indocumentado por una violación del tráfico.
A juicio del congresista Luis Gutiérrez la ley “mejorará la cobertura de seguro y la seguridad en las carreteras y protegerá a miles de familias, incluyendo las familias de Illinoius que no tendrán que preocuparse por ser deportado por un incidente menor de tráfico que pudiera conducirlos a la desintegración familiar por una deportación”.
Ahora estamos enfocándonos en la realidad de que los inmigrantes trabajen aquí, vivan aquí, que sus familias crezcan aquí y, sí, manejen aquí, y que debemos practicar una política que refleje esa realidad”.