Chicago tiene una de las economías más diversificadas del país, con la creación de 200,000 empleos desde 2010, y es una las 10 ciudades más competitivas del mundo en su actividad comercial. Sin embargo, su crecimiento se ha estancado recientemente y su población continúa disminuyendo, indica el reporte de los 10 Comités de Transición de la Alcaldesa Electa Lori Lightfoot.

Afirma que para revertir esta tendencia se requiere una coordinación integral y un esfuerzo de planificación para asegurar que la ciudad sea competitiva globalmente en las décadas venideras. Previo a la toma de posesión de su cargo, Lightfoot recibió este fin de semana el informe de los comités -integrados por más de 400 residentes- que ayudará a moldear el curso de la nueva administración de Chicago.

En materia económica el texto destaca la fuerza que existe para Chicago en sus comunidades, con sólidos barrios y organizaciones que trabajan para atraer inversiones en áreas en crecimiento. Recomienda a la alcaldesa trabajar con los barrios, creando comunidades autosustentables y autorreguladas, a través de planes de inversión en cada uno de ellos, que reduzca “la brecha racial de la riqueza”.

Sin embargo, destaca, un tercio de los barrios tienen desempleo de dos dígitos. Para generar igualdad de oportunidades propone una estrategia de cinco niveles que: elimine las prácticas de contratación no equitativas; reduzca las barreras estructurales para el empleo; aumente las habilidades y capacitación de los candidatos; abra el acceso a los empleos; e impulse un avance profesional significativo.

Precisa que la ciudad es el hogar de 34 compañías Fortune 500 y está clasificada entre las 10 mejores ciudades de negocios más competitivas del mundo, no obstante, su crecimiento ha sido desigual y más lento que el promedio nacional. Para revertir esta tendencia, dice, se requiere una mejor colaboración entre la comunidad empresarial y el gobierno, con transparencia fiscal y nuevas inversiones.

Y sobre las pequeñas empresas, el informe expone que necesitan capital, sobre todo las que se encuentran en barrios desatendidos, infraestructura de calidad para respaldar sus corredores comerciales, inversiones inteligentes que atraigan a los clientes, y un ecosistema de partes interesadas para brindar impulso.

También plantea apoyo financiero para reducir la indigencia. “En un año, más de 80,000 personas en Chicago experimentan la falta de vivienda. Esta carga recae en forma desproporcionada en los residentes afroamericanos y latinos. Históricamente, Chicago no ha invertido recursos suficientes para enfrentar este problema, solo el 5% per cápita de lo que Nueva York invierte en la prevención de la indigencia”.

Los comités proponen que la nueva administración de Chicago implemente gradualmente un impuesto de transferencia (RETT) para crear un ingreso dedicado a reducir la indigencia, incluyendo fondos para servicios que ayuden a estabilizar a los individuos y las familias.

El documento incluye recomendaciones en los temas de: buen gobierno; arte y cultura; desarrollo económico, de negocios y vecindarios; educación; medio ambiente; servicios humanos y salud; vivienda; seguridad pública y responsabilidad; transporte e infraestructura; y juventud.

Los responsables del informe expresan su confianza en que muchas de las ideas expuestas se transformen en soluciones de políticas prácticas que mejoren las vidas de los residentes de Chicago, “sin importar su raza, sin importar su domicilio”. El reporte completo se puede consultar en inglés y español en el sitio online de los comités Better Together Chicago en: https://bettertogetherchicago.com/reporte-de-la-transicion/