El presidente Barack Obama anunció hoy la creación de tres nuevos monumentos nacionales en Chicago, Colorado y Hawai, además de una iniciativa para que los niños puedan visitar gratuitamente los parques naturales del país.
El mandatario hizo el anuncio en el histórico barrio de Pullman, en Chicago, emblemático por su historia de conflictividad laboral y de avances en derechos civiles, que se convirtió hoy en el primer monumento nacional de la ciudad de la que Obama fue senador.
Obama, que fue aclamado por el público con quien bromeó por las bajas temperaturas de la ciudad (-14 ºC), a la que se refirió como “Chiberia”, estuvo acompañado del alcalde de Chicago Rahm Emanuel, su antiguo jefe de gabinete.
Emanuel, quien se presenta a la reelección, señaló que este barrio tradicionalmente obrero, con gran influencia inmigrante, “es un monumento para quienes creen en el sueño americano”.
El acto tuvo lugar en la escuela Gwendolyn Brooks College Preparatory Academy, sede original de una de las mejores escuelas técnicas de secundaria del país, que fue financiada por George Pullman (1831-1897), fundador de un fábrica de coches en torno a la que se creó el barrio como si fuera una pequeña ciudad.
Este vecindario fue también cuna del primer sindicato afro-americano del país y, según recordó Obama, sede de la oficina donde comenzó a trabajar como líder comunitario, que consideró como sus primeros pasos políticos.
“Este lugar ha sido un hito en nuestro sueño de construir una unión más perfecta”, dijo el presidente, que señaló que lugares como Pullman son un ejemplo de que “juntos podemos hacer grandes cosas que no podríamos hacer solos”.
Antes de partir a Chicago, Obama firmó en el Despacho Oval el decreto que designa como monumento nacional al Cañón Browns (Colorado), un conocido destino para los amantes de la naturaleza, en particular para hacer rafting.
A estos dos destinos se unirá el Campo de Internamiento de Honouliuli, en Hawai, el mayor campo de prisioneros de guerra de la Segunda Guerra Mundial en el archipiélago, que llegó a albergar a 400 civiles y 4.000 reclusos.
“Va a ser un monumento de una parte dolorosa de nuestra historia para que no se vuelva a repetir”, afirmó el mandatario.
Situado en la isla de Oahu, fue abierto en marzo de 1943, a unos kilómetros de Pearl Harbor, donde dos años antes los japoneses lanzaron una ofensiva sorpresa contra una base naval estadounidense, en la que murieron más de 2.000 personas y que motivó la entrada de EEUU en la Segunda Guerra Mundial.
Por otra parte, con motivo del centenario del Servicio Nacional de Parques en 2016, el presidente lanzó el programa “Cada niño en un parque”, para promover el acceso a los espacios al aire libre.
“Queremos que todos tengan la experiencia de explorar y descubrir América”, dijo el presidente, que animó a los jóvenes a dejar sus teléfonos inteligentes y los videojuegos para respirar un poco de aire fresco.
Según un estudio de la Fundación Kaiser Family en 2010, los niños estadounidenses están expuestos a los medios electrónicos siete horas diarias de media.
La iniciativa permitirá a los estudiantes de cuarto grado y sus familias entrar gratuitamente a cualquiera de los Parques Nacionales y otras atracciones a cargo del Servicio Nacional de Parques durante un año, en el curso 2015-2016.
La lista es larga y los exploradores pueden elegir desde seguir los pasos de los soldados de la Guerra Civil en el campo de batalla de Gettysburg (Pensilvania) o la pista de los delincuentes que lograron escapar de la cárcel de la isla de Alcatraz, frente a la ciudad de San Francisco (California).
Obama ha incluido en su propuesta de presupuesto para el año fiscal 2016 una partida de 45 millones de dólares para fomentar actividades en estos parques y se ha marcado el reto de que un millón de niños de familias de bajos recursos los visiten.
El Gobierno facilitará el transporte gratuito a estos lugares históricos y el Servicio Nacional de Parques mejorará su página web, en la que divulgará nuevos materiales tanto para niños como para maestros, que permitirán conocerlos de manera virtual.
El director ejecutivo del Sierra Club, Michael Brune, celebró el anuncio del presidente “para expandir la herencia natural de nuestro país”, según dijo en un comunicado.
“Estos monumentos representan las maravillas históricas, culturales y naturales intrínsecas de nuestro legado como nación”, aseguró Brune, que deseó que se fomente el acercamiento a estos lugares para que sirvan de inspiración a las generaciones futuras.