El activista hispano Freddy Martínez presentó hoy una demanda para obligar a la procuraduría de justicia del condado Cook, donde se asienta Chicago, Illinois, a revelar detalles del uso de una tecnología supuestamente secreta para espiar teléfonos móviles.
La demanda se ampara en la ley de Libertad de Información (FOIA) y sostiene que la oficina a cargo de la procuradora Anita Álvarez se habría rehusado de manera “obstinada e intencionada” a proporcionarle registros de evidencias obtenidas mediante el uso de simuladores de torres celulares.
Los simuladores, conocidos en inglés como “Stingray”, pueden interceptar desde mensajes de texto a llamadas telefónicas celulares y son utilizados por agencias policiales en todos los Estados Unidos, señala el documento presentado en corte.
Anteriormente, Martínez demandó al Departamento de Policía de Chicago y logró que se admitiera el uso de este tipo de tecnología, en muchos casos sin que mediara una orden judicial.
Matt Topic, abogado del demandante, sostiene en el documento que el uso del Stingray “ha sido denunciado en todo el país por defensores de los derechos civiles de todo el espectro político”, porque además de espiar al teléfono sospechoso también reúne información de otros cercanos no vinculados con la investigación.
“Su uso sin orden judicial presenta serias preocupaciones sobre violaciones de derechos constitucionales, y el público no puede cumplir con su papel de control del Gobierno o de protegerse”, agrega.
Martínez, a su vez, declaró a periodistas que “este tipo de espionaje puede ocultar evidencia crítica a los abogados defensores, y su uso secreto conduce a abusos”.
El demandante reclama que la procuraduría informe cómo se usa el Stingray y el destino que se da a la información obtenida.
Según la Unión de Libertades Civiles (ACLU), 48 agencias policiales en 20 estados y el Distrito de Columbia usarían esta tecnología pero la mantienen en reserva.