Empleados de McDonald’s protestaron hoy en varias ciudades de Estados Unidos para exigir que la cadena internacional se responsabilice por la seguridad de los empleados en el trabajo, donde sufrirían a menudo quemaduras graves.
Desde temprano en la mañana y con carteles donde se leía “McDonald’s no me quemes”, y “Sin seguridad, no hay paz”, grupos de empleados realizaron piquetes frente a restaurantes y en el caso de Chicago invadieron uno y fueron desalojados por la policía.
No hubo incidentes, al igual que en las protestas realizadas en otras ciudades como Los Ángeles, Nueva York, Kansas City y Charlotte en Carolina del Norte.
La movilización forma parte de un esfuerzo nacional contra el gigante de la comida rápida y en apoyo de los 28 reclamos presentados el lunes sobre quemaduras y otras lesiones que habrían sufrido empleados en 19 ciudades.
Brittney Berry, que trabaja en un restaurante McDonald’s de Chicago desde 2011, declaró en un comunicado que sufrió quemaduras severas en un antebrazo y daños en el sistema nervioso.
“Mis gerentes me exigían que trabajara más rápido, me resbalé y me quemé el brazo con una plancha caliente”, afirmó.
Deivid Rojas, organizador en Chicago de los trabajadores que exigen un salario mínimo de 15 dólares por hora, expresó que los empleados de la cadena reclaman el derecho de sindicación “para poder tener voz y responsabilizar a la empresa por los peligros que existen en sus negocios”.
Informó además que los empleados de restaurantes de comida rápida de todo el país firmaron un pedido para que el Departamento de Trabajo del Gobierno federal investigue la presunta existencia de condiciones laborales peligrosas en la industria.
Sostienen que la escasez de personal y las presiones para que trabajen rápido serían los principales responsables de las lesiones, sumado a que en la mayoría de los restaurantes no existirían elementos de primeros auxilios.
Los activistas también denunciaron ante la Administración de Seguridad y Salud Ocupacional del Gobierno federal que serían obligados a trabajar sin equipo de protección y con pisos grasientos o húmedos.
El comunicado menciona una estadística nacional según la cual el 79 por ciento de los empleados de restaurantes de comida rápida sufrió quemaduras en el último año.
Kendall Fells, director de organización de la campaña Fight for $15, afirmó que McDonald’s establece estándares mínimos de seguridad para sus franquiciados, pero serían ignorados y no hay llamado a responsabilidad.
McDonalds, cuya casa central está en el suburbio de Oak Brooks, Illinois, declaró hoy que está comprometida con la seguridad en sus 14.000 restaurantes en los puestos de trabajo y prometió estudiar las quejas.
La vocera de la empresa, Heidi Barker Sa Shekhem, calificó las protestas como parte de “una estrategia mayor” orquestada por activistas que buscan agremiar a los empleados y “quieren atraer la atención de los medios de prensa”.