Tres hispanos demandaron a la Policía de Chicago por violación de sus derechos civiles al ser detenidos sin motivo aparente en la estación de Homan Square, una demanda que se suma a la serie de protestas que ha recibido este recinto por supuestamente recluir a sospechosos durante días y someterlos a maltratos.
Según documentos divulgados hoy por la corte, las detenciones de John Vergara, Carlos Ruiz y José García ocurrieron el 29 de septiembre de 2011 en un restaurante del barrio Paseo Boricua, el vecindario puertorriqueño ubicado en el norte de la ciudad.
De acuerdo a los documentos de la demanda federal, los agentes policiales, que estaban enmascarados y armados durante el operativo, habrían practicado las detenciones sin ninguna orden judicial de por medio.
Los tres detenidos fueron llevados hasta la estación policial Homan Square, en el oeste de la ciudad, donde permanecieron en una celda durante nueve horas, esposados a una barra de metal, sin acceso al baño o a un abogado, y sin que se les leyeran sus derechos.
La demanda señala que los policías, identificados en los documentos, habrían amenazado a los detenidos con cargos falsos y solo los dejaron en libertad cuando pidieron hablar con Blake Horwitz, conocido por su defensa en casos de violación de derechos civiles.
Según señaló a Efe Horwitz, representante de los demandantes, en Homan Square “la policía de Chicago ha detenido e interrogado ilegalmente a cientos de ciudadanos”, y estimó que los recluidos en este centro son tratados como “terroristas”.
La demanda de los tres hispanos alega falso arresto, fuerza excesiva, cateo ilegal y conspiración civil para negar los derechos constitucionales de los detenidos, quienes habrían sido intimidados para no revelar que estuvieron recluidos sin cargos, y luego fueron acosados por los policías en la calle.
Horwitz sostiene que los “civiles inocentes” fueron “esencialmente secuestrados por policías no identificados” y llevados a la estación Homan Square, un edificio que antes fue el depósito de una cadena de almacenes y en el que ahora operaría un complejo clandestino de interrogatorios.
Horwitz señaló a Efe que aunque mirado desde afuera parece un deposito, los que han sido detenidos en Homan Square dicen que el interior “se parece al centro de detención de terroristas de Guantamano”.
El Departamento de Policía de Chicago ha negado que este precinto cuente con un área clandestina, pero su existencia ya ha sido señalada con anterioridad por el diario británico The Guardian, que recogió el testimonio de Brian Church, detenido en mayo de 2012 y quien adujo malos tratos durante las 17 horas que permaneció esposado en una celda.
La Policía ha rechazado que use la violencia física en el interrogatorio de sospechosos y señaló que Homan Square no es un lugar secreto sino la sede del Buró de Lucha contra el Crimen Organizado, del laboratorio de balística, de la unidad SWAT y de la Sección de Evidencias y Bienes Recuperados.
El vocero Marty Maloney declaró este mes que el acceso al público es restringido, como en cualquier otra dependencia policial donde trabajan agentes encubiertos que combaten las pandillas en los 22 distritos del departamento.
No obstante, varios activistas han denunciado los presuntos excesos cometidos en Homan Square y han realizado varias manifestaciones para pedir una investigación independiente y su cierre, además de reclamar que se apruebe una ordenanza municipal que establezca el pago de compensaciones a víctimas de tortura y maltrato policial.
El abogado Horwitz cree que existe un patrón que se aplica en todas las estaciones policiales, de personas esposadas durante horas, amenazadas, sin acceso a abogados y sin que sus familiares sean donde están.
“La Policía entrena a sus oficiales para capturar, transportar y detener secretamente a ciudadanos en Homan Square, donde son interrogados durante períodos prolongados, encadenados, sin contacto con abogados y en condiciones muy duras”, afirmó el abogado.
Agregó que en otros lugares, el fichaje de los detenidos se hace casi a la vista de todos pero en Homan Square “no se ficha o procesa a nadie, los tienen detenidos y luego los llevan a otro lugar para procesarlos”.

EFEUSA