En los últimos cinco años la emigración de la población de Illinois ha incrementado, de tal forma que en 2018 el estado tenía una pérdida por mudanza a otro estado estimada de 6.5 personas por cada 1,000 residentes, mientras que en 2014 la cifra era de 3 por cada 1,000 habitantes, de acuerdo con datos de la Oficina del Censo.

No obstante, Illinois se ubica en el lugar 49 de los 50 estados del país en pérdida de población, superados por Alaska con una tasa de 11 personas que abandonan ese estado por cada 1,000 residentes. Las cifras precisas lo ubican en el lugar 21 respecto a la tasa de personas que abandonan un estado por otro, emigración doméstica, y en penúltimo sitio en atraer nuevos residentes, incluyendo extranjeros.

Al igual que Illinois, Chicago ha perdido población en los últimos años, disminuyendo en cerca de 20,200 residentes desde 2015. La pérdida de habitantes también está ocurriendo en más partes del estado, ya que mientras en la década de l990 los condados que ganaron población fueron 68, en lo que va de los actuales diez años solo nueve condados, incluidos Kane, Will y DuPage, agregaron residentes.

Los datos del censo muestran que desde 2013 la inmigración ha disminuido en Illinois y la emigración ha aumentado en su mayoría. En 2017, cerca de 266,000 personas informaron que se habían mudado a Illinois desde otro país en el último año, lo que es un 9% menos que las 292,000 llegadas cinco años antes.

En ese periodo el número de personas que llegaron de otros estados tuvo un descenso mayor desde más de 223,000 a casi 195,000. De acuerdo a la oficina censal, la reducción de la población es una combinación de las pérdidas por migración doméstica, una población que envejece, la disminución de las tasas de natalidad y la migración internacional estancada.

El condado de Hancock, en el oeste de Illinois, tuvo una pérdida de aproximadamente 47 personas por cada 1,000 residentes, una de las tasas más altas del estado, seguido de Jackson, que alberga a Carbondale, y el condado de Jersey, al norte de St. Louis. El condado de Cook, en comparación, tenía un estimado de 26 personas  que se fueron por cada 1,000 residentes.

De aproximadamente 339,000 personas que informaron haberse mudado de Illinois a otro estado en 2017, el 3% de la población total, la mayoría había vivido en el condado de Cook o en un condado suburbano. El grupo más grande, el 28%, fue de jóvenes que tenían alrededor de 20 años cuando se mudaron, según los datos del censo.

Las personas que se mudaron de la región a los estados vecinos ganaban menos y tenían menos años de escolaridad que las que se mudaron más lejos, según muestran los datos. Aquellos que se mudan a estados no vecinos también son un poco mayores.

De los residentes negros que se mudaron del condado de Cook, el 85% se quedó en Illinois, en comparación con el 77% de los residentes blancos que dejaron Cook. El principal destino para los residentes de Illinois que abandonaron el estado ha sido, durante más de una década, Indiana, excepto por un par de años cuando Wisconsin fue preferido.

Florida, California, Wisconsin y Texas también estuvieron entre los principales destinos, sin embargo, Indiana atrajo a casi el 9% de los residentes de Illinois que se mudaron fuera del estado, particularmente estadounidenses. Respecto a Chicago, su población negra se ha reducido mucho más, con una pérdida durante el mismo período de casi 35,600 personas, mientras que el número de residentes blancos, asiáticos y latinos creció.

Además de Indiana, el área metropolitana de Atlanta fue el segundo destino urbano más popular entre los residentes negros que dejaron Illinois, seguida por las áreas metropolitanas de St. Louis, Indianápolis y Houston. Para los blancos que se mudaron el área metropolitana de Chicago ocupó el segundo lugar después de St. Louis, y seguida de Phoenix, Minneapolis y Denver.

La Oficina del Censo realiza una encuesta cada mes que incluye preguntas sobre por qué una persona cambió de residencia en el año anterior. El sondeo ofrece una gama de posibles respuestas, como la ejecución hipotecaria, la calidad de vida, la búsqueda de un mejor vecindario con menos delincuencia, entre otros.