Los periodistas mexicanos bien podrían afirmar que trabajan como “corresponsales de guerra” en un país que ya cuenta al menos cinco comunicadores asesinados en 2018.

   Héctor González Antonio, colaborador del diario nacional Excélsior y de otros medios locales en Tamaulipas, murió debido a los golpes propinados por sus asesinos.

 Según reportaron las autoridades, el cuerpo del periodista fue encontrado  en una calle de la colonia Estrella” de Ciudad Victoria, de la capital estatal, convertida en una zona de guerra por bandas de narcotraficantes,

 Casado y con dos hijos, el reportero de 40 años también colaboraba con varias radiodifusoras y de Televisa Monterrey.

Desde el 2000, más de 100 comunicadores han sido asesinados en México desde 2000. Solo el pasado año, 11 periodistas perdieron la vida presuntamente por el único delito de cubrir temas de narcotráfico y violencia en medio de una impunidad escandalosa.