El comité de Finanzas del Senado de Estados Unidos aprobó este miércoles una propuesta de ley que permitiría al Gobierno acelerar el proceso del Acuerdo de Asociación Transpacífico (TPP) y el Acuerdo Transatlántico para el Comercio y la Inversión entre Europa y Estados Unidos (TTIP).

La legislación, conocida como “Fast Track (“Por la vía rápida”), allanará el camino para las negociaciones actuales sobre el TPP, más avanzado que el europeo, y que involucra a once países de América Latina y Asia Central en el que previsiblemente será el mayor acuerdo comercial de EE.UU. desde el Tratado de Libre Comercio de América del Norte con México y Canadá (NAFTA).

El comité financiero del Senado aprobó la medida con 20 votos a favor (13 republicanos y 7 demócratas) y 6 en contra (5 demócratas y un republicano).

El proyecto de ley, que ahora pasará a ser votado en el pleno de la cámara alta, hará público cualquier acuerdo comercial final durante 60 días antes de que lo firme el presidente, y hasta cuatro meses antes de que el Congreso lo vote.

Si el acuerdo en cuestión negociado por un representante comercial de Estados Unidos no cumple con los objetivos establecidos por el Congreso en materia de trabajo, medio ambiente y derechos humanos, una mayoría de 60 votos en el Senado podría anular el acuerdo por la “vía rápida” y someterlo a enmiendas.

Los demócratas están divididos sobre los asuntos de comercio internacional, con la senadora progresista Elizabeth Warren a la cabeza de los detractores, que no apoya los planes del presidente Obama, mientras que la mayoría de los republicanos se muestran partidarios de sacarlos adelante.